La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

martes, 14 de febrero de 2017

Quiérete "más que ayer, pero menos que mañana"

San Valentín... ¿Alguien sabe quién fue? Parece ser que pudo ser uno de los tres mártires ejecutados en tiempos del Imperio Romano, durante el reinado del emperador Claudio II. Valentín sería un médico romano que se hizo sacerdote y que, en contra de las leyes del emperador que prohibía casarse a los soldados para que sus energías se concentraran en la batalla, casaba a los jóvenes enamorados. 
Tras el Concilio Vaticano II, la Iglesia lo retiró del santoral pero ha seguido celebrándose  relacionándolo con "el día de los enamorados".

Este es, de nuevo, un "bendito mes" para las tiendas. Se venden todo tipo de productos para declarar el amor a la pareja, como si en este día todo tuviera que decirse y únicamente con regalos, regalos, regalos.

Otra vez la misma cantinela que durante la Navidad: "compre", "consuma"... Esta vez mercantilizando el concepto del amor.

"Love is in the air", parece resonar la cancioncilla por todos lados. Si hoy tu pareja no te regala algo deberás sospechar si es tu amor verdadero. ¡Qué se preparen los despistados/as!

¡Qué pena rebajar tanto el Amor! Aunque, visto de otro modo, ya que las cosas están así, hoy puede ser una oportunidad para decirle a tu pareja, o todas las personas a las que amas, o al trabajo que adoras, lo mucho que les quieres: sonríe a tus seres queridos, llámalos si están lejos, deja a tu marido o a tu mujer o a tus hijos o a tu padres o a... una notita en el espejo del cuarto de baño o sobre el teclado del ordenador, prepara con esmero una sencilla pero rica comidita o cena, da un paseo sereno con uno de ellos o escribe en tu diario qué aportan de hermoso esas personas a tu vida y susurra en tu corazón un GRACIAS por cada una de ellas. Da hoy el "callo" en tu trabajo como declaración de amor consciente hacia tu vocación...

Pero no olvides declarar tu amor a alguien muy, muy importante en tu vida: TÚ MISMO/A. Quiérete "hoy más que ayer, pero menos que mañana".

martes, 31 de enero de 2017

No hacer daño

No hacer daño... No hacernos daño. Preciosa y sencilla consigna que podría acordar cualquier persona con otra o con otras: entre padres e hijos, entres esposo, entre amigos, entre los miembros de una comunidad, entre países. Bella utopía un mundo en el que cada uno llevara inscrito en su corazón este "santo y seña": "No hacer daño".

Ayer, mientras recibía una masaje para liberar mis cervicales y lumbares, cargadas y doloridas ellas, me asombraba la pericia de mi joven masajista. Hace un mes el masaje fue suave, sin "entrar" demasiado. Ella captaba la inflamación de mis zonas doloridas. Un mes después, ayer, sus manos y dedos entraban a la busca de tendones "enredados y anudados". Sí, me dolía, pero era ese dolor que se siente es necesario, bueno, sanador y sobretodo, notaba claramente que mi cuerpo estaba preparado y receptivo para ese nivel de fuerza y de trabajo. Era el "tiempo oportuno", sí.

Al terminar lo comentamos. Cada inflamación es una capa protectora de algo dolorido. Pretender llegar al músculo o al tendón sin respetar esa inflamación sólo creará un dolor mayor repleto de resistencia. Ella, mi masajista, me decía "No hace falta hacer daño" ¡Qué buena idea! Con ella me fui a casa. Era el día de mi cumpleaños. Entraba en esos cuarenta y nueve que ya suenan a  mucho pero que una siente que no son nada porque siguen vivos los sueños, las ilusiones, sigue viva la Vida.

A estas altura de mi vida creo de veras que "no hace falta hacer daño". Que es hermosos vivir y tratarse a uno mismo y a los demás respetando nuestras zonas doloridas, acariciándolas hasta que se calmen y se abran para entonces sí,poder afrontarlas, nombrarlas, tratarlas, aunque duela de hecho un poco o mucho. Ha habido momentos de mi vida en los que yo misma he precisado una "susto" para reaccionar y los agradezco, sí, a veces puede ser bueno "ir al grano", pero... Hoy resuena en mí con contundencia ese "no hace falta hacer daño" como algo sabio y bueno y como algo tan necesario en un mundo lleno de dolores.

Me gustaría ser masajista, siempre me ha gustado, pero no sólo masajista en el sentido estricto, sino en el sentido amplio: saber cuando alguien precisa un toque suave, relajante o precisa mano firme, energía. No asustar al dolor de nadie, sino acunarlo para que se abran las puertas de acceso a ese "punto" interno que es preciso tocar y recolocar, eso sí, a su "tiempo oportuno"

sábado, 31 de diciembre de 2016

Del sentimiento trágico de la vida

Últimas horas del 2016. Siempre me estremece esta sensación de "fin de algo" e "inicio de otro algo" que conlleva el último día de diciembre. Me sorprende que siga inquietándome y hasta emocionándome porque esta frontera de fin de año es un puro espejismo, ficción de la mente humana, ya que la vida traspasa las fechas y los umbrales que nuestra mente necesita para comprender y ordenar las cosas. La Vida es un fluir continuo e ininterrumpido. Nosotros la parcelamos. Quizá la cuestión sea jugar este juego sabiendo precisamente que es un juego, nada más.

Y hoy me he levantado una tanto "unamuniana". Este bilbaíno fascinante, vasco universal, cristiano dolorido, genio apasionado, me ha asaltado desde la TV en la que ofrecían un documental de su vida. Unamuno me ha fascinado desde hace mucho. Cuando leo alguno de sus escritos me invade la sensación de estar escalando el Himalaya o de ser llevada a fosas abisales de hondura impensable para mí. 

El resto de la mañana me asaltaba una y otra vez el pensamiento de lo huérfanos que estamos de más genios así... Nos faltan "Unamunos" como nos faltan "Ellacurías" o "Zubiris" o "Simones Weil"o "Marias Zambrano"... Anda nuestro mundo escaso de mentes y espíritus preclaros. Hoy todo es tan líquido... Toda idea o propuesta profunda es rápidamente transformada en producto de marketing, en libro de "coach", en moda, en algo fácil de devorar, consumir y copiar para poder pasar a otra cosa.

Hecho en falta en el escenario público aquella profundidad de pensamiento y vida de hombres y mujeres como los mencionados y otros/as más. 

Es por ello, que, en este último mediodía del 2016 deseo homenajear a Unamuno y haciéndolo, abrir espacio en mí para lo profundo, para lo eterno, para lo que posee valor pero no tiene precio... Para la ESENCIA y lo esencial. Aunque ello me lleve, en medio del preludio de cotillones, confetis y cohetes a un cierto "sentimiento trágico de la vida". No puede ser menos: millones del personas en el mundo seguirán viviendo esta noche envueltos en hambre, enfermedades , dolor y abandono sin otro horizonte de esperanza que la esperanza en la bondad del ser humano. Urge despertar del sueño del falso estado del "bienestar" y entrar de lleno en lo que de verdad es real: no podemos salvarnos solos, nos tenemos que "universalizar".

La esencia de un ser no es sólo el empeño en persistir por siempre, como nos enseñó Spinoza, sino, además, el empeño por universalizarse, es el hambre y sed de eternidad y de infinitud. Todo ser creado tiende no sólo a conservase en sí, sino a perpetuarse, y, por ello además, a invadir a todos los otros, a ser los otros sin dejar de ser él, a ensanchar sus linderos al infinito, pero sin romperlos.
... Más, más y cada vez más; quiero ser yo, y sin dejar de serlo, ser además los otros, adentrarme a la totalidad de las cosas visibles e invisibles, extenderme a lo ilimitado del espacio, y prolongarme a lo inacabable del tiempo. De no serlo todo y por siempre, es como si no fuera; y por lo menos, ser todo yo, y serlo para siempre jamás. Y ser yo es ser todos los demás. ¡O todo o nada!
Miguel de Unamuno. Del sentimiento trágico de la vida.



jueves, 22 de diciembre de 2016

Navidad sin Dios

Celebramos aquí en esta vida temporal, el nacimiento eterno que Dios Padre ha realizado y realiza aún sin interrupción en la "eternidad" y que este mismo nacimiento se ha producido también en el tiempo, en la naturaleza humana. Este nacimiento se produce siempre. Pero cuando no se produce en mí ¿qué me importa? ¡Qué por el contrario se produzca en mí , ¡es toda la cuestión!

Maestro Eckhart (1260-1328). Del nacimiento eterno


Ahora sí... Ahora que se ha celebrado el sorteo de Lotería de Navidad, ahora sí es Navidad, claro que también está la Navidad del Corte Inglés, luego llegará la lotería del Niño. Un sinfín de "apósitos" que se han ido pegando al cuerpo de Misterio de la Navidad cristiana que absolutamente nada tienen que ver con su significado, con lo que nos recuerda, con lo que en sí mismo encierra en su núcleo de religación de Dios y de la Humanidad.

Cada año me es más costoso y me duela más asistir a esta patraña de Navidad atea, navidad sin Dios. Sí, atea porque su dinamismo social funciona de tal forma que anuncia y apunta hacia "no-Dios". Todo el despilfarro, la oda masiva al consumismo descerebrado, la instrumentalización del fondo de humanización, solidaridad y amor de la Navidad cristiana que convierte toda esa riqueza interior en una banalidad absoluta que favorece el consumo desmedido, jugando con la "lágrima facilona" del "vuelve a casa por Navidad" o de la abuela despistada del anuncio de la Lotería de este año. 

Navidad instrumentalizada descaradamente por las grande superficies, marcas, empresas y la inmensa mayoría de nosotros/as jugando nuestro papel de obedientes cuidadanos/as que no se cuestionan casi nada y ocupan su puesto en el engranaje de la máquina de gastar navideña.

¡Qué hipócritas somos! o, si me permitís, sobretodo qué hipócritas todos/as aquéllos/as que se quejan de que se pongan belenes y símbolos religioso en plazas o colegios pero son incapaces de actuar en coherencia y dejar ellos y ellas de celebrar esa navidad cristiana en la que no creen.  Insulto para los empobrecidos este festín de consumo e igualmente insultante para quienes sí reconocemos en Belén un Misterio brutal, un anuncio de algo que golpea la lógica humana y que nos lanza infinitamente más allá de nosotros mismos.

Belén es el recuerdo de que Dios jamás se casa con lo superfluo, con lo egoísta, con lo tibio y mediocre. Belén es Misterio sólo accesible para quien acalla el tumulto de sus voces interiores y afina el oído para Escuchar  que Dios desea poner su morada en el dolor de la humanidad, en los lugares de pobreza y periferia. Que no es un Dios de poder humano, sino humilde, vacío de sí para llenarnos a nosotros si acudimos a Él /Ella desnudos de artificios como humildes y asombrados pastores o buscadores e inquietos Magos de Oriente.

Dios no puede encontrar espacio para brillar en nuestras atestadas mesas navideñas, en nuestras conversaciones superficiales, en nuestras poses navideñas. Consciente o inconscientemente todo ello apaga la Luz de Belén, como se apaga toda llama que carece de oxígeno.

Esa Luz brilla incombustible, potente en cada ser humano que da su vida, que busca a Dios, que construye humanidad, que se entrega, que tiende la mano, que sueña con algo más que "comer y beber", sea donde sea, también en estos contextos ateos y consumistas. Seguro que hay tantas personas cerca que no dicen nada, que se "amoldan" a lo que toca por no crear conflicto, por no llamar la atención, pero internamente buscan a Dios, anhelan encontrar la Luz de Belén en medio de todo este lío "navideño".

Y también brillará esa Luz infinita en todos los rincones de infierno y dolor de nuestro mundo, brillará en esa legión de hombres y mujeres que pasarán la Navidad junto a un enfermo amándolo, en un campo de refugiados, recogiendo comida para los bancos de alimentos, dando una taza de caldo caliente a los sin techo de nuestras ciudades, acompañando a ancianos/as solos/as. Brillará la Luz de Belén en las pequeñas comunidades cristianas que en todo el mundo celebrarán desde el alma la llegada del Emmanuel, del Dios-con-nosotros/as.

Pero, sí, porque Dios es Dios, brilla por siempre esa Luz en la Esencia de todos y de todas, porque estamos hechos a medida de lo infinito aunque no lo sepamos, aunque no lo queramos saber incluso aunque lo rechacemos. Nuestra Esencia es divina, nuestro hogar verdadero es Belén porque allí, en ese lugar simbólico y eterno, lo verdaderamente humano queda cuidado, atendido, gestado y parido.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Una experiencia y un sueño. Ideas desordenadas

Hoy quiero compartir con todos/as vosotros/as algo que en parte es una experiencia y en parte un sueño. Vayamos por partes y lo primero es la experiencia.

El verano pasado la Vida me regaló impartir dos cursos de EI en Portugal. Lo hice a dos grupos de profesores/as de la zona de Oporto, un primer grupo perteneciente a la congregación del Sagrado Corazón de María en Viseu y el segundo curso a un grupo de profesores  de colegio de los Claretianos de Os Carvalhos.

Al ser verano, mi marido ya estaba de vacaciones así que pudimos estar y trabajar los dos juntos, algo que es un lujo y un descanso para mí y que me ofrece una excelente posibilidad para contrastar con otro mis percepciones, sensaciones...

Cada día comentábamos las sensaciones y en todo el tiempo fueron más que gratas. Encontramos educadores con un nivel de formación altísimo (muchos licenciados y doctorados en teología), manejando perfectamente varios idiomas, entre ellos el castellano, generosos en su dedicación, creativos y sumamente acogedores.

Pero no es este el tema principal que deseo compartir hoy sino la sorpresa que fue para nosotros que al terminar el primer curso, la Secretaria del Secretariado Nacional de Escuela Cristiana de Portugal me propusiera regresar para dar unas charlas y talleres para todo el profesorado de escuelas cristianas. Fue una alegría y me sentí sumamente honrada. Los obispos portugueses en su mayoría no tienen dudas: el camino es por ahí.

Así que el sábado pasado estuve en la casa de los Carmelitas situada en frente del Santuario internacional de Fátima hablando a 156 educadores/as de la zona centro y Sur de Portugal sobre la EI. Lo más hermoso para mí y lo más emocionante fue que pude realizar esta intervención mano a mano con Diana Ferreiro, educadora del colegio de La Salle que formó parte del grupo de educadores lasalianos que comenzaron la andadura de Hara. Ella fue en aquel 2009 la única portuguesa del grupo y no se amedrentó. Ahora, tras mi segunda estancia en Portugal compruebo lo sencillo que es para ellos comprender el castellano y su facilidad para los idiomas, debida, en parte, a que no existe el doblaje de películas...¡qué vagos somos los españoles!

Diana explicó en qué consiste el Proyecto Hara y como lo trabajan y viven ellos en su centro y por la tarde ella, junto con compañeros de su colegio de diferentes etapas, dirigieron talleres prácticos. Podéis imaginar cómo disfruté escuchándola y... claro, no pude evitar sentir ese "orgullo" que los educadores sentimos cuando alguien a quien tú has formado lo percibes ya como MAESTRO. Sí, SIETE AÑOS (un septenio) después percibí muy claros los frutos del esfuerzo lasaliano y del mío y evoqué tantos cursos impartidos desde el 2004, tantos momentos, rostros, experiencias de todo tipo, también momentos duros, momentos de duda, pero sobretodo momentos de Vida que tanto me han aportado y hecho crecer.

Y resonó con fuerza lo otro que deseo compartir con vosotros/as hoy: el sueño. 

Son ya dieciséis años los que llevo dedicándome a la EI, primero con mi alumnos en el colegio Mare de Déu del Roser (Adoratrices) de Barcelona donde trabajé, luego en el Casal Lluis Espinal de la Cova de Manresa, después en la Diócesis de Vitoria y ahora de nuevo yendo donde me llaman que son numeroso colegios de España y todo esto no es "autobombo" (los que me conocéis sabéis que no me va mucho lo de la "publicidad", a veces hasta soy un poco "dejada" en ese aspecto) sino que es una forma de deciros con datos de primera mano que la EI lleva DIECISÉIS años (y más) caminando imparable por España, siendo el foco de atención de miles de educadores, equipos directivos, equipos titulares de diversas congregaciones del ámbito concertado. La EI hoy está ya en la universidad adoptando al forma de Posgrado Universitario en el que hay alumnos del contienen americano (Argentina y Venezuela). Son ya varias las tesinas y tesis doctorales que versan sobre la Interioridad humana y sobre la Educación de la Interioridad. Cada vez hay más Foros con este tema. 

Actualmente en toda España hay varios proyectos ya en marcha, en concreto: el proyecto lasaliano HARA,  la Compañia de María y su Proyecto "i", Jesuitas, Escolapias de Cataluña, Salesianas, Salesianos de Sants Viçens dels Horts (Barcelona), EGIBIDE y su proyecto IZAN en Vitoria y allí también el Colegio Veracruz de las misioneras de Bérriz con su proyecto "Zugan" que ahora es un proyecto editado por Edelvives con el nombre "En ti", otros comenzando como Maristas de la Ibérica (Proyecto Quéreb), Vedrunas, Niña María en Vitoria, Claretianas... Y seguro que me dejo a muchos, algunos porque lo están creando asesorados por otros/as especialistas, otros porque están aún en la fase de "aproximación"  y no tienen un proyecto educativo como tal pero sí la certeza de que deben ofrecer este paradigma...

Con todo este recorrido y viendo ahora lo que se está movilizando en Portugal, donde regreso en abril para repetir la jornada del sábado pasado pero esta vez en Oporto, creo que es hora de comenzar a soñar y crear UNA RED IBÉRICA DE EXPERTOS EN EI que facilite el camino a los colegios e instituciones que precisan asesoramiento. Una red donde quien ya está adelantado ayude a entender a los que sienten interés qué es la EI, qué pasa en los profesores, alumnos y padres-madres cuando la EI deja de ser un "proyecto más " y comienza a ser entendido y aplicado como "PARADIGMA EDUCATIVO DEL SIGLO XXI". Una red en la que compartir materiales, sí, pero mejor aún reflexión de fondo, dudas, certezas, miedos y sueños, alegrías y penas... la Vida.

Si uno de los dos objetivos principales que en mi caso propongo en la EI es aquel de CONSTRUIR LA UNIDAD CON LOS DEMÁS, EL MUNDO Y DIOS, ¿podemos seguir trabajando cada uno en su "terruño"?

Así lo expuse en Portugal y ya hubo quien me dijo "cuenta conmigo"... Aún  son "ideas desordenadas", es utopía, no quimera. Utopía porque nos  pone en camino.

¿OS ANIMÁIS?






viernes, 4 de noviembre de 2016

El camino a recorrer


Todos nosotros, cada persona tiene ante sí un camino a recorrer. Se trata del camino que va desde "lo que uno ha nacido" hacia lo que uno ES. Así lo expresaba el magnífico George Moustaki: "crecer es elegir hasta convertir lo que uno ha nacido en lo que uno es". Ya en otra entrada de este blog (21 de diciembre de 2010) comenté lo que esta frase me sugería, pero hoy deseo retomarla y contemplarla a la luz de esta imagen del camino que cada uno debe recorrer.

El hecho de nacer no nos asegura nada, eso en el caso del ser humano queda bien claro. Necesitamos muchos años para poder "manejarnos" en la vida, tener un oficio y alcanzar la maestría en él, formar una familia o asumir un compromiso comunitario. Solemos pensar que todo esto es algo normal simplemente porque es lo que hace todo el mundo. Sin embargo ser uno mismo plenamente, desarrollar al máximo todas nuestras capacidades físicas, mentales, emocionales y espirituales es una labor de titanes y es ese precisamente el "quid" de la cuestión que hoy reflexiono con vosotros/as.


La mejor manera de explicar lo que hoy resuena en mí sería copiar aquí el mito de la Caverna de Platón (qué triste pensar que si nuestro sistema educativo sigue por donde va tendremos generaciones de personas que no tendrán ni idea de esta ni de otras geniales obras del pensamiento humano). Para quienes lo recordéis os propongo imaginar hoy que esas personas encerradas en la caverna no contemplan en una pared sombras ante sí. Imaginemos que la cueva o caverna que propone Platón hoy sería una cómoda casa o piso y en él personas sentadas en su sofá viendo día tras día la TV, mirando su tablet, móvil u ordenador y creyendo que esa es la vida real: lo que esos medios dicen, las imágenes que en ellos se proyectan, las ideas que allí se proponen... Podría ser también un bar con una super pantalla para ver el fútbol o un cine.

Hoy seguimos encerrados en cavernas y creyendo que las sombras que en sus paredes se proyectan son toda la realidad existente. Seguimos creyendo que lo que pensamos sobre lo que sucede es lo que sucede, seguimos pensando que podemos encerrar la Vida en parámetros mentales y verbales. Sí, aún somos en el siglos XXI  seres prisioneros y dormidos.

Pero la Vida se nos da como oportunidad para desplegarnos. La Vida, algo que nadie ha pedido para sí, una vez en camino no puede estancarse. Quedarse quieto es morir. Creer que uno ya lo sabe todo es morir. Pretender que la Vida sólo tiene una única lectura e interpretación es morir, es apretar más y más las cadenas que nos aprisionan y que nos impiden ver la Luz que hay tras todas las atrayentes sombras que nos entretienen.

Hoy, como en otra épocas de la Historia, la banalidad sigue siendo la enfermedad del ser humano. La banalización es una práctica manera de no asumir el riesgo de Ser, una forma de no tomar mi vida en mis manos y llevarla hasta el máximo de sus posibilidades. En una cultura de la banalidad la atención al Ser pleno no es contemplado como posible objetivo de la vida de una persona y si en algún momento lo es queda desestimado en pro de la atención a lo que las "sombras" nos dicen que es lo verdadero y que demasiadas veces está tan alejado de lo profundo y tan unido a lo superficial. ¡Qué facilidad tiene nuestro "modus vivendi" occidental para distraernos de lo esencial y hacernos vivir la vida como un espectáculo!

Así que, sí, puede ser que muchos de nosotros/as a ojos de la sociedad parezcamos personas muy desarrolladas, responsables, competentes, pero podemos estar absolutamente muertos por dentro, o dormidos o ser unos totales analfabetos del sentido de la Vida. Así, miles, millones de caminos vitales quedan a medio recorrer. Estancados en las primeras etapas vitales, no pocas personas, creen haber llegado ya al máximo de sus posibilidades conformándose con la versión mediocre de ellos/as mismos/as.

Pero la llamada sigue resonando: "¡VE MÁS ALLÁ!". ¡Sal de la prisión y atrévete a mirar la Luz de toda luz! En ella brilla lo que tú eres, tu verdadera identidad. No has venido a este mundo a vivir dormido o medio despierto. La Vida te ha sido regalada, ahora...¡LEVÁNTATE Y RECORRE TU CAMINO!"








martes, 11 de octubre de 2016

Acoso escolar otra vez

De nuevo otro dramático suceso de acoso escolar. De nuevo dolor en una familia, trauma en una niña. De nuevo todo el mundo culpando de todo al centro escolar, a los profesores "que no estaban en el patio". Una vez más, todo el mundo sabe más de la vida de un colegio que los propios educadores.

Y, de nuevo, olvidamos a los agresores, por ellos no sentimos más que odio y este lo transferimos hacia los profesores que parecen los culpables absolutos. Pero a nadie parece entristecerle que esos niños vivan semejante violencia desde tan pequeños.

He visto escenas en las que un grupo de madres grita con una agresividad absoluta a los profesores del centro en cuestión. Esa escena evidencia una de las claves de la violencia infantil en los centros que olvidamos con demasiada facilidad: el irrenunciable papel educativo y de socialización que tiene la familia. ¿Puede quien así grita y gesticula, educar de veras para la paz, la convivencia, el respeto y el diálogo? Personalmente lo dudo. Nuestros gestos externos hablan mucho de lo que llevamos por dentro y ese tipo de exaltaciones no apunta hacia algo muy "educativo".

Evidentemente, a cierta edad, los ámbitos de socialización y las fuentes de influencia que tiene un niño van más allá de la familia: colegio, amigos, grupos diferentes, internet, el móvil, aportan nuevos "contenidos" a la forma de entender el mundo.

Pero nadie puede negar que en los inicios de la vida para toda persona el lugar donde los valores vitales aparecen con más fuerza es el seno de la familia: lo que escuchamos y vemos en casa es lo que quedará más grabado durante toda la vida. 

Así pues, preguntémonos cómo hablamos en casa de los demás y cómo nos hablamos y tratamos entre los de casa. Preguntémonos cómo hablamos con nuestros hijos, qué les decimos y como se lo decimos cuando ellos y ellas nos hablan de otros compañeros del colegio. Preguntémonos a qué edad le dejamos un móvil con acceso a contenidos de la red. Preguntémonos a qué edad tienen un ordenador para ellos solos en su habitación o una televisión. Reflexionemos sobre los estereotipos que les transmitimos en nuestras conversaciones de adultos mientras comemos en familia (si es que lo hacemos), en nuestra exclamaciones ante la TV  al escuchar a un político, deportista. Como hablamos y qué decimos mientras conducimos en el coche familiar y un largo etcétera de cuestiones que tienen que ver con lo que nuestros hijos ven y escuchan de sus adultos y que es lo que de veras se les queda dentro. 

Sí, parece agotador, y lo es, porque educar de verdad es algo exigente. No lo puede hacer cualquiera y esa exigencia que tenemos hacia los profesionales de la educación olvidamos que en primer lugar debemos tenerla también hacia los padres y madres. El mero hecho de tener "capacidad para engendrar" no significa que tengamos capacidad para educar. La historia de la humanidad lo demuestra. Pero no por todos los casos de familias que malcrían, maltratan, mal-educan de cualquier manera a sus hijos, ponemos el acento en los padres y madres ni nos vamos a la puerta de esas familias a gritarles y lanzarles improperios y amenazas. Sin embargo rápidamente acudimos a los colegios a gritar a los profesores, a exigirles, se les amenaza, se les critica, se sabe más que ellos. Pero no se sabe nada de la gran cantidad de límites burocráticos, económicos y de personal que viven muchos claustros escolares y que hacen que la labor educativa viva auténticos recortes en su calidad diaria por puro agotamiento de los/as maestros/as  que, aún así, inventan mil nodos de seguir adelante.

Si como creo que es el caso del colegio donde se ha dado esta última agresión, los educadores han de atender a alumnos con necesidades educativas especiales y no tienen medios ni personal suficientes, lo normal es que en algún momento "no estén " donde hubiera sido deseable que estuvieran porque estaban donde también tenían que estar.

En esos debates facilones sobre educación que aparecen en los medios de comunicación, casi nadie apunta hacia el papel nuclear de la familia en la verdadera educación de los niños y niñas, los futuros adultos. Es necesario hacerlo. Es necesario dejar de buscar culpables y pensar de veras en qué es lo que hace que un niño se convierta en un ser agresivo y maltratador. Alguno descubriría como si del invento de la rueda se tratara, lo que otros sabemos hace mucho: que a un niño lo educa la tribu entera y que, en última instancia, donde habría que acudir a exigir, es a las puertas del Ministerio de Educación.

Mientras, sintámonos a salvo: la Liga de Fútbol nos ampara y Sálvame sigue aportando sabiduría a nuestra sociedad.

sábado, 24 de septiembre de 2016

"En el principio era la Son-risa"





Me he sentido y me siento el centro del universo muchos días: cuando de bebé todas las miradas amorosas, tiernas, divertidas estaban sobre mí, Cuando de niña los Reyes Magos me traían los regalos deseados. Cuando mi madre preparaba una fiesta de cumpleaños para mí...  Cuando me mira o me abraza la persona a la que amo. Cuando mis amigos me llaman, me hablan, me dicen que me quieren. Cuando alguien me dice "hoy he pensado en ti". Cuando siento vívamente que Dios "me mira" en el fondo de mi Ser.

Aquí estoy. En este planeta pequeñito que gira y gira por el infinito universo y, en cambio, yo, muchos días, soy el absoluto centro de todo cuanto es y existe: cuando mi tristeza es para mí motivo para no ver otras alegrías, cuando mi dolor me parece el único dolor, cuando mis emociones se erigen en reinas de todo lo creado. Cuando mi presencia, mis cosas, mi vida se me antoja imprescindible. Cuando creo que si yo no hago caso a Dios, él no existe o le resto algo. Cuando me creo que hay algo controlable y actúo queriendo controlar la Vida.

Aquí estoy. Sí, tan diminuta y tan grande a la vez. Tan "central" y tan "periférica". Tan "todo" y tan "nada".

Todo el universo en mi retina, en mis venas, en mis células, en toda mi entraña. Y yo parte ínfima de un universal universo.

A veces satélite de mis "soles"... A veces centro del universo para quienes me aman. A ratos estrella de mi propia galaxia y "sol" en la vida de algunos cuya luz yo reflejo haciéndome "luna".

Electrón que sale de su órbita y efectúa un salto cuántico avanzando en mutación espiritual. Expuesta a células cancerígenas con forma de pensamiento negativo. Partícula y onda.

Todo eso soy y no soy, somos y no somos.

Pero todos y todas podemos iluminar el universo al completo con una simple sonrisa.

Cuando sonríe el alma humana, ilumina lo ilumina todo dentro y fuera, microcosmos y macrocosmos.

"En el principio, era la Son-risa". Y dijo Dios: "Ellos, ellas SON la RISA  de mi Corazón"