La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

miércoles, 17 de junio de 2015

Buscando "soñadores"

El cine infantil se va haciendo eco de la sensibilidad de cada época. En "Dumbo" (1941) Walt Disney presenta a un elefantito en un circo como algo normal, el mensaje giraba en torno al respeto al diferente, podemos reírnos de él, pero, cuidado, puede esconder sorpresas. Llegará después "Bambi" (1942) donde los cazadores malvados matan a la madre del cervatillo, una película que quiere rescatar a los animales de la cautividad humana que asesina y quema. Llegó más tarde "El Rey león" (1994) en esta película la clave está en "el ciclo de la vida", en la sabiduría que la propia naturaleza posee. Dando un salto nos encontramos con "Kung Fu Panda"(2008) de la factoría Dreamworks en donde la meditación aparece como camino para encontrar la fuerza interior que permite al protagonista vencer al mal. Un año después (2009), niños y adultos nos quedamos con la boca abierta viendo "Avatar" de James Cameron, en ella, la tecnología y la espiritualidad se dan la mano. La tecnología en sí no es "mala", parece decirnos Cameron, pero puede hacer olvidar a los seres vivos su profunda y total interconexión con todo lo que existe. De fondo, en Avatar, encontramos una propuesta que podríamos calificar de "mística": la unión con el todo. 

Fuera del ámbito de las películas infantiles, en 2013 "Elysium" de Neill Blomkamp sorprende con un final, tras innumerables escenas de golpes de todo tipo, en el que queda claro que para que la humanidad perviva tan sólo hace falta algo tan sencillo y tan difícil para la mayoría de nosotros/as como la generosidad y la empatía, cuando es así, hay para todos y no sólo para unos pocos.  El año pasado "Interestellar" nos propuso la fuerza del amor como camino para que el ser humano encuentre su verdadero hogar.

Todo este recorrido me lleva a pensar que realmente los humanos vamos evolucionando. Poco a poco la comprensión del medio natural como un ámbito para depredar sin medir las consecuencias, la mente científica como única verdad, el menosprecio de lo espiritual, va dejando paso en más y más personas al respeto por el medio natural que origina propuestas  ecologistas de mayor calado y que implican más nuestra vida cotidiana, el diálogo entre la ciencia y la fe va encontrando mas eco entre los científicos, las religiones facilitan más y más los espacios de encuentro no sólo inter-teligioso sino ya incluso "trans-religioso", espacios de reflexión y vida donde lo "no-dual" emerge como paradigma deseable y necesario si queremos de veras mejorar la vida en este mundo. 

Precisamente, en la misma semana en la que el Papa Francisco prepara la presentación sobre ecología "Laudato Sii" y en plena preparación de la cumbre sobre el cambio climático que se celebrará en París el mes de diciembre de este año, ayer vi en el cine una de esas películas que "dicen algo": TOMORROWLAND, la tierra del mañana, de Walt Disney.

Ahora la propuesta ya no es que hace falta salvar el mundo, ni que si queremos "hay para todos", ni siquiera el amor como camino, ahora el subrayado está en la NECESIDAD DE SOÑADORES/AS.y eso me ha hecho recordar algo que ayer colgué en el muro de Facebook, se trataba de una entrevista en la contra de la Vanguardia a AUGUSTO CURY, el psiquiatra brasileño autor del best-seller "El vendedor de sueños". Y como me parece que la película que vi ayer es una preciosa llamada a soñar con un mundo mejor poniendo nuestros a dones a trabajar para hacer verdad ese sueño, sin conformarnos con los mensajes de los "profetas de calamidades" y sin dejarnos abrumar por la cantidad ingente de noticias que saturan nuestro cerebro incapacitándolo para la respuesta, a continuación os ofrezco esa entrevista y os invito también a que veáis la película que, en otro orden de cosas, tiene unos efectos especiales divertidísimos y una banda sonora preciosa, además de contar con George Clooney como protagonista.



Augusto Cury: "Nuestra sociedad se ha convertido en un gran manicomio global"


El psiquiatra brasileño vende sueños para curar un mundo enfermo y con tendencia depresiva| 

 

04/01/2011 


Raquel Quelart

"El vendedor de sueños" no es sólo el título de su última novela, sino también el apodo con el que 

Augusto Cury ha sido bautizado en Brasil. El psiquiatra y psicoterapeuta ha cautivado los corazones de miles 

de personas que han visto en su modo de ver el mundo una puerta a la esperanza. Un mensaje que se basa en 

la necesidad de vivir los sueños y no conformarse con una vida cómoda, luchar desde el raciocinio 

contra una sociedad donde lo normal es estar ansioso y estresado, y lo anormal es ser saludable, 

tranquilo y sereno.



Durante más de veinte años, Cury ha ido desarrollando la teoría de la Psicología Multifocal, que estudia las

 funciones de la memoria, la información del yo y la construcción del pensamiento. Actualmente, está 

considerado el autor más leído en Brasil, con más de doce millones de ejemplares vendidos de sus obras. Se

 le conoce también como fundador y director de la Academia de la Inteligencia en el interior rural de Sâo Paulo,

 un centro académico sobre “psicología preventiva” para maestros y profesionales de la salud mental.
 
- ¿Cuál es su mayor sueño?  
- Formar una red de personas que piensen como una especie y no como un grupo político, religioso o social, gente que tenga amor a la vida, la humanidad y la naturaleza. 


- ¿Qué vende?
- Soy un vendedor de ideas. Trato de vender coraje para los inseguros, osadía para los fóbicos, alegría para los que han perdido la fascinación por vivir, sensatez para los incautos, críticas para los pensadores.

 
- ¿Cómo? 
- Estimulando a las personas para que desarrollen las funciones más complejas de la inteligencia como pensar antes de reaccionar, trabajar la construcción personal, proteger la emoción y saber manejar los pensamientos.

 
- ¿Las personas reflexionamos poco sobre nuestros actos? 
- Sí, estamos viviendo en una gran paradoja: nunca habíamos tenido tanto acceso a la información – a través de la escuela, Internet y los ordenadores-, pero tampoco hasta ahora habíamos tenido una gran masa de gente repitiendo las mismas ideas.

 
- ¿Qué sucede?
- Tenemos dificultad para producir pensadores humanistas, comprometidos con la sociedad, que piensen en las consecuencias de estos comportamientos y tengan una visión de futuro más profunda. Un ejemplo es el Síndrome del Pensamiento Acelerado (SPA).

 
- ¿En qué se basa?
- En el pasado el número de información se duplicaba cada doscientos o trescientos años. Actualmente, se duplica cada cinco años. El exceso de información es registrado en la memoria provocando un fenómeno inconsciente que se llama alto flujo, es decir, el cerebro lee la memoria a una velocidad jamás vista.  En consecuencia, en la actualidad, un niño de siete años de edad almacena más información y piensa a una velocidad mayor que un emperador romano cuando dominaba el mundo. 


- ¿Cuál es la consecuencia?
- El exceso de construcción de pensamientos en el corte cerebral provoca una pérdida de energía. Esto suele generar síntomas como la fatiga por la mañana, dolores de cabeza y musculares, irritabilidad, intolerancia, déficit de concentración. Por otra parte, la velocidad del pensamiento hace que los jóvenes busquen nuevos estímulos  para aliviar la ansiedad.

 
- ¿Y qué papel juega la escuela en todo este fenómeno?
-  La educación clásica no produce los estímulos que los jóvenes encuentran en la televisión, las videoconsolas o Internet. Por eso, está habiendo un aumento de la violencia, una contracción del placer de aprender, el arte de observación y la formación de pensadores. Es muy grave porque ellos serán los futuros líderes de un mundo con muchos problemas.


- ¿Qué son los sueños?
- Los sueños son diferentes de los deseos  - intenciones superficiales. Son proyectos de vida que controlan nuestras emociones, que deben de acompañarse con disciplina y garra porque, sino,  producen personas frustradas.


- Ser multimillonario, ¿es un sueño?
- Si el dinero no se utiliza para transformarnos en dioses que están por encima del resto de seres humanos, sino para contribuir a la sociedad, ser multimillonario es un sueño. Sin embargo, el dinero puede empobrecer. En este sentido, tuve oportunidad de tratar con millonarios, y he visto a muchos miserables habitando en castillos.

 
- Ya dicen que el dinero no da la felicidad. 
- En una sociedad capitalista ganar dinero y tener una seguridad material es muy importante, pero también lo  es aprender a proteger la emoción y contemplar lo bello. Una persona puede ser una celebridad, pero no va a ser feliz sin disfrutar de las pequeñas cosas de la vida. 


- ¿Qué es la belleza?
- Aprender a extraer mucho de poco; hacer de las pequeñas cosas un sol para nuestra existencia: un beso, una abrazo, un sueño, una aspiración, la anatomía de una flor…


- ¿Qué nos impide contemplarla?
- El empobrecimiento psíquico de nuestra sociedad moderna, que se ha convertido en un gran manicomio global. Pensábamos tener la generación más saludable de toda la historia porque nunca hasta ahora habíamos tenido una industria tan importante, pero jamás ha habido en el mundo tantas personas tristes.  

 
- Desolador. 
- Un 20% de la población mundial desarrollará una dolencia depresiva en los próximos años, y la mitad padecerán trastornos psicológicos, como el síndrome de pánico, ansiedad, anorexia, bulimia o dolencias psicosomáticas. 


- ¿A qué se debe tanta enfermedad?
- El problema de nuestro sistema social es que nos estimula a vivir una vida exteriorizada, volcada para el mundo de fuera y no para los valores de dentro; no nos enseñan a desarrollar las funciones más importantes de la inteligencia, a proteger la emoción. Hay que saber dar sin esperar nada a cambio, entender que detrás de una persona que nos hiere hay una persona herida. Tampoco hay que exigir lo que no nos pueden dar. 


- ¿Por qué es fundamental pensar como especie?
- Los problemas que tendremos en las próximas décadas serán muy graves. El desarrollo de países emergentes como India, China, Brasil o Rusia hará aumentar la  necesidad de más recursos naturales. Esto provocará que los alimentos y la energía se encarezcan mucho. Los conflictos entre las naciones, el proteccionismo, la guerra del cambio, crecerán. Necesitaríamos tres planetas para que toda la humanidad viviera como la clase media actual.

 
- ¿Qué implica pensar cómo una especie? 
- Vivir los ideales de la revolución francesa: fraternidad, libertad e igualdad; entender que detrás de los judíos o de los musulmanes no sólo hay una cultura o un modo de vida, sino también seres humanos que tienen las mismas  necesidades, temores, angustias, ansiedades, que las nuestras. 


- Aumenta la violencia entre los jóvenes, ¿qué les ocurre? 
- La sociedad moderna alteró la caja prieta del funcionamiento de la mente. El pensamiento acelerado hace que los jóvenes no sepan interiorizar ni pensar en las consecuencias de sus comportamientos. Por el contrario, buscan placer inmediato, la necesidad urgente de saciar una emoción, lo que sumado a la desesperanza causada por la crisis económica ha hecho aumentar los índices de violencia, favoreciendo la incapacidad de razonar antes que actuar, de ponerse en la piel de los demás.

 
- ¿Quién debería cambiar esta tendencia los padres o la escuela?
- Los padres deberían aprender a ser brillantes con sus hijos, y la escuela debería formar a pensadores. Los dos tienen que ir unidos en este propósito. Los buenos padres compran regalos para sus hijos, pero los padres brillantes les hacen partícipes de su historia, les hablan de sus lágrimas y fracasos para que aprendan a llorar.  De esta manera usarán los fracasos para conquistar sus sueños.

  
- ¿Qué papel juega la traición en esta sociedad moderna?
- Traicionamos a la ciencia con nuestras verdades absolutas; a nuestros alumnos, con nuestra incapacidad para escucharlos; a la naturaleza, con nuestro desarrollo; a la humanidad, cuando levantamos la bandera de que somos judíos, palestinos, americanos, europeos… Todos somos traidores que necesitamos desesperadamente comprar sueños.






lunes, 15 de junio de 2015

Juego de tronos

Estos últimos días por diversas circunstancias he experimentado la tensión entre mi yo existencial y mi Ser esencial, dicho de otra manera, la tensión entre el egoísmo, miedo, deseo de control y más aspectos que perviven en la parte más inmadura de mi pequeño yo y la llamada a la generosidad, confianza, libertad que perviven en el fondo de mí, en lo más genuino de mí, en el centro y fondo de mi persona.

Esa tensión es normal en el proceso consciente de crecimiento de la Persona. Efectivamente, quien ha descubierto por experiencia la llamada del SER en su vida, quien ha escuchado otra voz diferente a todas las voces y ha secundado esta llamada, siente esa tensión entre los esquemas creados para responder a los requerimientos del mundo y eso "otro" que está más allá y que funciona desde otro paradigma.

Me ha resultado curioso esta semana, pero también muchas veces a lo largo de mi vida, comprobar como cuando nos movemos en el terreno de las relaciones familiares, esa tensión entre el pequeño yo y la Esencia, se manifiesta incluso cruenta, como una tempestad de emociones encontradas y opuestas.



Y hoy he pensado que a todo ello le podría poner el título de la famosa serie "Juego de tronos". Sí, porque en el principio y en el horizonte del pequeño yo está el de ser el centro del mundo, reinar, ser alguien, mandar, controlar, organizar y asegurar un reino estable que nada ni nadie desbarate. Ahí, en ese "juego de tronos" de nuestros egos, cada uno busca una estrategia, representa un papel: hay quien va de eterna víctima y no cesa de recordar una y mil veces el daño que otros le han hecho; hay quien se viste de sempiterno salvador y carga con las mochilas de los demás aún a costa de su salud emocional; hay quien adopta el papel de bufón buscando el reconocimiento divirtiéndose y divirtiendo; hay quien decide siempre huir en busca de otras tierras donde reinar, y también hay eternas princesas que descansan la responsabilidad de su propia vida en los brazos de su príncipe azul; en fin, hay infinitos papeles a representar en el baile de máscaras del ego deseoso de reinar. Incluso, dependiendo de las circunstancias, el ego decide cambiar de máscara y, por conveniencia, puede decidir pasar de golpe de ser víctima a actuar como verdugo haciendo pagar a todo el mundo los "daños y perjuicios" de su vida.

Esta lucha es agotadora, agota a uno mismo, agota a los demás, deja sin aire limpio las atmósferas vitales de todos y, por ello, un ambiente aparentemente festivo (cumpleaños, bautizo, boda, comida familiar...) puede estar lleno de tensiones de fondo nacidas de los egos de cada uno de los/as asistentes. En ese contexto, quien ha despertado, no puede "no ver", al contrario, lo ve todo, lo percibe todo. A veces esa persona ve y sabe que todo eso "no va con ella" y puede tomar distancia, una distancia que no es frialdad, sino que capacita para sentir pena por lo perdidos que estamos, una distancia que permite comprender cordialmente y sin juicios lo ciegos y torpes que somos cuando vivimos tan sólo desde el pequeño ego. Pero, a veces, esta persona también puede sentirse sobrepasada, puede sentir con asombro que por un momento su pequeño ego también gana la batalla y que gustosamente se dejaría llevar por la deriva de la queja, de la autodefensa, del cabreo, de la pataleta o del juicio y la crítica facilones. Pero quien ha despertado, quien ha escuchado esa "otra voz" en su interior ya no puede dar marcha atrás y es por ello que en momentos así, la tensión nacida de un estado aún de imperfección, de un ser en devenir, resulta totalmente agotadora y la persona se percibe dividida, como si dos personajes pujaran por ser el protagonista de la escena, pero con una diferencia: la persona que ha despertado sabe que el ego debe morir, ése sí es un personaje porque sabe que la Fuente definitiva del Sentido y la Felicidad está en la Esencia, por ello el deseo de quejarse, de defenderse, debe claudicar en pro de otro tipo de posicionamiento que no es tan sólo moral, sino mucho más porque es una manera de vivir que pertenece a lo que verdaderamente somos. No "obedecer" la Voz del Ser esencial sólo comporta sufrimiento profundo y desequilibrio en todos los órdenes de la persona, incluso en el nivel físico.

Creo que el "juego de tronos" familiar que a todos nos marca en los primeros años de nuestro camino en este mundo, lo vamos luego reproduciendo por doquier: en el trabajo, en la cuadrilla, en la pareja, con los hijos... en un bucle por el deseo de ocupar el trono que sólo detiene su giro cuando despertamos al Ser esencial. Ese "despertar" nos abre a nuevos horizontes, nos descubre que el paisaje de la Vida es infinitamente más amplio y abierto que lo que nuestro ego nos permite captar. De pronto ya no precisamos representar ningún papel, ni mendigar ningún cariño  ni reconocimiento; las luchas de poder de antaño nos descubren su carga de estupidez y sinsentido. Los múltiples miedos hijos del miedo pierden consistencia y somos capaces de atravesarlos uno a uno. La sensación de valía personal ya no pivota exclusivamente en los que los demás digan u opinen de mí sino que percibimos dentro de nosotros/as una certeza de que somos seres bellos y valiosos, seres amados desde una fuente de Amor eterna que no nos juzga ni nos exige nada, por ello crece la confianza en la Vida y se camina más sereno y tranquilo, gozando del paisaje de cada momento.


Todo lo anterior, va siendo, se va dando. Hay momentos más plenos, otros menos mientras somos ese Ser en devenir. Llegará ese día de Plenitud Eterna, mientras, vamos hacia ello en la medida en que colaboramos con esa llamada interior de nuestra Esencia. Todo lo demás, es un puro "Juego de Tronos" y su único desenlace positivo es que la llamarada de un dragón purifique la maraña de subterfugios nacidos del yo. Así que creo que quizá, de todos los personajes de la serie, elijo ser la "madre de dragones" a la espera de que su fuego queme las impurezas de este pequeño ego tan agotador.



jueves, 11 de junio de 2015

Regresar para progresar: el mensaje inscrito en tu respiración

sábado, 23 de octubre de 2010


El mensaje inscrito en tu respiración.

Inspirar y espirar... los dos momentos irrenunciables de la respiración hasta que cada uno de nosotros, espiremos el último aliento y nos dejemos ir...
Vinimos a este mundo con una gran inspiración que dicen los especialistas, nos hizo sentir que nuestro pulmones eran abrasados al pasar del medio líquido de la placenta al medio aéreo. Nacemos abriéndonos a la vida que llega en forma de oxígeno, nos iremos entregando el último aliento...
Mientras tanto, inspirar y espirar se suceden de forma fluida a veces, entrecortada otras...


Observa tu respiración... Conecta con ella y simplemente sintoniza con ese ir y venir fluido y constante de aire que entra en ti y sale de ti.



Así es la vida... la conjunción del saber acoger y del saber dar. Quien sólo sabe recibir, acumulando, tarde o temprano se queda sin sitio para más o es atrapado por aquello que cree poseer. Quien sólo sabe dar no vive el gozo de acoger, quien sólo sabe dar se vacía torpemente...



En el ritmo de nuestra repiracion resuena un mensaje: acoger y entregar. Cuanto más profundamente inspiro, cuanto más me lleno, más puedo dar, más puedo entregar. cuanto más entrego más espacio para poder acoger. Vacío y plenitud van de la mano...



Repira profundamente... Escucha el mensaje inscrito en tu respiración.

viernes, 5 de junio de 2015

A la memoria de mi padre.


Hoy hace cinco meses que echaste a volar. Te echamos de menos. Te queremos.


Y ENTONCES VIO LA LUZ 

Y entonces vio la luz. La luz que entraba por todas las ventanas de su vida. Vio que el dolor precipitó la huida y entendió que la muerte ya no estaba.  Morir sólo es morir. Morir se acaba. Morir es una hoguera fugitiva. Es cruzar una puerta a la deriva y encontrar lo que tanto se buscaba.  Acabar de llorar y hacer preguntas; ver al Amor sin enigmas ni espejos; descansar de vivir en la ternura;  tener la paz, la luz, la casa juntas y hallar, dejando los dolores lejos, la Noche-luz tras tanta noche oscura.  
 JOSÉ LUIS MARTÍN DESCALZO (Del libro "Testamento del Pájaro Solitario")

lunes, 1 de junio de 2015

Regresar para progresar: La enseñanza sin palabras

martes, 5 de octubre de 2010

La enseñanza sin palabras

En un blog la palabra es el medio principal de comunicación. Palabra escrita que después será palabra leída (¡y ojalá sea palabra que sugiere!). Si algo está presente en nuestras vidas es la palabra, a veces, por desgracia en forma de palabrería. ¿Alguna vez has experimentado la magia de la palabra preñada de contenido? esa palabra que se lee o se escucha y se siente que llega cargada de algo diferente, que te lleva a lo profundo, que se te clava en el corazón, que te otorga la posibilidad de expresar aquello que creías inexpresable. Palabra que interroga , palabra que remueve, palabra que sosiega... Cuando en la vida se ha gozado de esa palabra es difícil conformarse con otra.


En las diferentes religiones y tradiciones de sabiduría de la humanidad encontramos ese tipo de palabra, palabra que habla de otra realidad difícil de abarcar, palabra que se hace luz e ilumina el camino hacia la Verdad. Palabra humana gestada en la experiencia interior o Palabra Revelada, reconocida como nacida en Otro que la vuelca en palabras humanas.

Pero, paradojicamente, todas esas tradiciones de sabiduría, acaban aludiendo al silencio, a la no-palabra como el lugar esencial para la iluminación interior o para el encuentro con la Vida.

Personalmente creo que habitamos un tiempo en el que hemos olvidado la necesidad del silencio, su condición de lugar de encuentro con uno mismo, con los demás, con el Trascendente. Los hombres y mujeres del siglo XXI hablamos mucho y callamos poco, hablamos de casi todo aunque no sepamos de casi nada. La falta de un silencio que se haga escucha honda nos hace charlatanes, atropellados, poco reflexivos... y, para colmo de males, las nuevas tecnologías pueden convertirse para muchos en grandes y potentes amplificadores de mucha palabrería vacía cuando no de muchas mentiras.

Por eso hoy te propongo que, buscando un lugar y un momento de silencio esta semana,  medites esta cita del Tao Te Ching (libro de ancestral sabiduría china).


Lo más débil del mundo,
cabalga sobre lo más fuerte que en el mundo hay.
Sale del no-ser,
penetra donde no hay resquicio.
De ahí conozco yo el provecho de no-actuar.
La enseñanza sin palabras,
el provecho del no-actuar,
pocas cosas en el mundo se les puede comparar.

(Tao Te Ching XLIII)

martes, 26 de mayo de 2015

Algo está fallando...

Algo está fallando, Arantza, Jokin, queridos niños-adolescentes y un día no pudisteis soportar más la presión del acoso de quienes hubieran debido ser vuestros amigos/as, compañeros/as de juegos, de ilusiones, de partidos, de risas, de primeras complicidades.

Hoy, de entre las noticias tristes y dolorosas de este día, me hiere profundamente tu muerte, Arantza. Me duele que hayas decidido irte de la vida sin disfrutarla al máximo, sin gozar de la maravilla de la amistad que nos otorga belleza, incondicionalidad, apoyo, esperanza. Que te hayas ido sin dejar que tus padres te dieran todos los besos que tenían para ti, sin aprender todas las cosas sorprendentes que hay por doquier. Que te hayas ido no libre y conscientemente, sino obligada y atemorizada.

Me duele mucho que un compañero tuyo hiciera de ti el foco de su amargura o de su mala leche o de su ignorancia supina, me duele porque a ti te ha causado tal dolor que decidiste desparecer, pero me duele también porque nadie le enseñó a este niño-adolescente a dejar fluir la bondad, la compasión, a encauzar la mala leche que a todos/as nos atenaza de vez en cuando. Y tú te has ido cuando no te tocaba, pequeña, pero él se queda herido de muerte para siempre a no ser que un corazón sabio le acompañe y le ayude a reconocer el mal causado, a perdonarse a sí mismo y a reencontrarse con la mejor versión de sí.

Me hiere que se acuse a tus profesores, me hiere que se acuse a tus padres, me hiere que se acuse a tu mal compañero. Me duele, me hiere que nos acusemos en lugar de crear redes humanas y humanizantes para amparar los dolores de la vida, los sinsentidos, los errores... 

Algo está fallando, Arantza, Jokin, pequeños adolescentes doloridos, no lo estamos haciendo bien cuando los adultos en lugar de dejar fluir la bondad y poner la creatividad al servicio de un mundo más sano, más bueno, más amable y acogedor, parece que todo nos empuja irremisiblemnte a una ciega y agresiva competitividad en la que todo aquel que no sea "de los míos" está contra mí. 

¿Sabes, Arantza? Estos días los políticos hablaban de todo menos de educación, eso no es importante, lo importante son los votos y luego construir grandes cosas que den dinero y fama, que aseguren la poltrona del poder, pero lo que te ha pasado a ti, lo que le pasó antes a Jokin y a otros/as, el dolor de tus profesores/as y compañeros/as, de tu familia, de la sociedad, eso no cuenta. Por eso invertir en educación de calidad se traduce en rellenar muchos papeles y en que vosotros saquéis notas, aunque luego no sepáis qué hacer con vuestra humanidad herida, vulnerable, dudosa, desconcertada, sí, porque en la adolescencia todo es muy grande, demasiado. Aunque a esa edad te quieras comer el mundo y te sobren los adultos, la vida se te viene encima y no sabes muy bien qué hacer con ella.

No pocos/as de vosotros/as, adolescentes, estáis solos/as porque los adultos estamos atontados, confundimos la paternidad/maternidad con el ser "colegas" en unos casos o con ser muros hiperproctectores en otros. Ser padres/madres nunca ha sido fácil, y siempre los padres y madres han cometido errores, eso no es nuevo pero lo nuevo en este momento es que demasiados de vosotros/as, queridos adolescentes, estáis muy solos/as, muy perdidos/as, muy en cosas que precisan de la serena y sabia compañía de un adulto que no siendo perfecto tenga una mano que tender, una palabra que pronunciar, un abrazo que dar, bueno, he de confesar, Arantza, que quizá no sé muy bien qué peculiar cosa está pasando pero sí sé que de un tiempo a esta parte, algo está fallando porque todos estamos más agresivos y puntillosos con aquellos con quienes convivimos. De mi generación, Arantza, te diré que me parece que se ha vuelto más egoísta y que lo de la gratuidad se nos va quedando fuera del vocabulario y de la vida y, por eso quizá os transmitimos que todo se puede comprar y que no hay lugar para la frustración y ¡así nos va! y que "primero lo mío" y después los demás "qué arreen!"

Pero querida niña, no quiero meterme en terrenos resbaladizos porque no tengo una mirada que todo lo vea ni una mente que todo lo entienda, pero sí tengo corazón y mi corazón hoy está triste porque algunos/as niños/as, unos pocos más que antes, decidís iros y os vais solos y tristes y eso a mí, como adulta, me duele mucho y me avergüenza y siendo educadora más aún. Arantza: perdóname, perdónanos. Allí donde ahora estas entenderás que  tantas veces, no sabemos lo que hacemos.

Sí, algo está fallando... Y hoy simplemente me siento triste y te recuerdo, Arantza, Jokin, tantos y tantas...¡demasiados/as!


martes, 19 de mayo de 2015

La gran aventura de ser




Ved el vídeo, por favor. ¿No os toca el alma? Un niño, como nosotros/as lo hemos sido, como otros muchos lo serán. Un bebé aún. Ahí, sentadito en su trona ¡descubre sus manos!. ¡Qué sorpresa! ¡Qué satisfacción expresa con su risa abierta!¡Enorme descubrimiento! Momento único que, sin embargo, ninguno de nosotros/as recordamos. Esta mamá lo ha podido grabar y nos lo regala. Se lo agradezco de todo corazón.

Este pequeño vídeo es como asomarse a una ventana mágica que nos permite atisbar, ver, oír, el sonido de la Vida manifestándose en la vida de cada uno de esos curiosos seres que nos auto-definimos como humanos.

Esta aventura de ser comienza en una profunda e íntima unidad con todo. El ser humano recién nacido no tiene conciencia de límite alguno entre él y su entorno, todo es, simplemente es y durante los dos primeros años de vida todos hemos vivido en esa Unidad en la que tampoco hay pasado ni futuro, solo el ser siendo lo que es. Este es nuestro paraíso perdido, porque llega el momento de la individualización, el momento de descubrir, como hace este precioso niño, que esas cosillas que se mueven ante sus ojos, de pronto...¡son suyas!, es decir, que resulta que las muevo él, que no van por libre, que puede dar una palmada (¡qué alucinante!) y luego descubrirá los pies y descubrirá su cara en una fotografía y..."¡he aquí mi "yo"! y Entonces ¡adiós al Paraiso! y hola a la gran aventura de ser en la que empleará muchos años, años en los que se vivirá y concebirá como un ser separado de los demás y de las cosas. Sí, durante muchos años necesitará de esa dualidad para crear su identidad en este mundo. Aparecerán los conceptos de "lo mío-lo tuyo", "dentro-fuera", "arriba-abajo", "bueno-malo", "blanco-negro" y mil diferenciaciones más que le ayudarán a funcionar en este mundo, a entender este mundo,a moverse en él, incluso a ser eficaz.

Mientras, dentro de él o de ella, dentro de esa persona que va creciendo en años, que cambia físicamente, psicológicamente, pervive un centro en el que ese niño/a sigue vivo y en paz dentro de la Unidad. 

Pero el adulto/a en el que se ha ido convirtiendo habrá ido olvidando ese Centro vital en el que no hay divisiones, ni pasado ni futuro. Ese adulto/a quizá olvide por completo su  mundo interior y camine por la vida alimentándose tan sólo de las aportaciones del mundo exterior o como mucho de eso y de sus pensamientos que, en la mayoría de los casos, serán muy poco originales y novedosos girando casi siempre en torno a los mismos temas día tras día.

Sin embargo, a lo mejor un buen día, un día de "gracia" ese adulto/a vivirá de nuevo la experiencia del gran descubrimiento y vuelva a sorprenderse y a sonreír al re-encontrarse con ese lugar interior en el que el niño/a que fue sigue sonriendo y dejándose sorprender por todo porque nunca dejó de ser uno con todo.

Algunas personas, un buen día, viven la emergencia de su Ser esencial, de su Centro y ese día se sienten como un bebé que sentadito en su trona alucina al descubrir que lo mejor de sí mismo y de la vida vuelve a estar en el punto de partida: ser como niños/as.

Os diré una cosa, lo curioso del caso es que como mejor se re-descubre uno/a a sí mismo/a es así: sentadito... dejando que la vida respire en uno/a... en un silencio poblado de Vida.

jueves, 14 de mayo de 2015

Regresar para progresar: Dejar ir

Entrada del jueves, 4 de noviembre de 2010


DEJAR IR

Las personas tenemos una tendencia muy clara a aferrarnos a las cosas, a otras personas, a nuestras emociones, planes... Somos como trapecistas que nunca acaban de soltarse de su trapecio para lanzarse hacia el otro y, así, no acabamos de volar libres.

Sin embargo, el único camino para recibirlo todo es darlo todo. Hace poco os proponía observar y conectar con nuestra respiración. En ella descubrimos ese doble movimiento de acoger y de entregar. En la inspiración recibo el aire necesario, el oxígeno vital, al espirar lo entrego, porque no puedo retenerlo sino unos segundos. Si no inspiro, me ahogo, si no espiro también me ahogo. Pues bien, muchas veces pretendemos vivir en una continua "inspiración", es decir, buscamos recibir  de fuera todo aquello que sentimos como necesario para nuestra vida, para nuestra felicidad. Esa continua búsqueda puede convertirse en una pulsión que genere una gran ansiedad. Quien se deja arrastrar por ella se puede convertir en un tirano en las relaciones y en un avaro en las posesiones. Pretender que cuanto necesito me llegue desde fuera, me aboca al éxodo de mí mismo y, a la larga, a terminar mendigando o exigiendo.

Pero también puede pasar que viva en una continua "espiración", es decir, incapaz de recibir nada de otros me siento realizado y feliz dando contínuamente, sintiéndome necesario en toda situación. Esa posición vital puede llevar al derroche de la energía personal que acabe dejándome tan vacío de mí como la pulsión contraria y además generando en los demás una sensación de ahogo.

Acoger agradecidamente y saber dar generosamente, los dos movimientos son necesarios, nos equilibran.

Con todo, sólo si dejamos fluir la vida ésta nos entrega todo su caudal. Dejar ir es lo más difícil, lo que más miedo nos da, pero es lo que más felicidad nos puede llegar a aportar. Se trata de soltarse interiormente, de no aferrarse a nada, a nadie. Es la actitud del contemplativo que deja ser a todos los seres, que observa pero no manipula, que acaricia todo con su mirada afincada en el ser interior pero de nada se siente poseedor.

Especialmente necesario es aprender a dejar ir a las personas, dejar que el otro, la otra sea quien es, no pretender cambiar a los demás, no pretender que sean lo que creemos que son. Permitir que el otro se manifieste tal y como es y que ante mi presencia reaccione en libertad.

El amor entre las personas suele venir cargado de impurezas. ¿A qué llamamos amor? quizá al reflejo de mí en el otro, a las proyecciones que superpongo en la otra persona. El amigo, el amante queda tantas veces recubierto de capas y capas que no le son propias.

Amar es dejar ser y dejar ir. Amar es soltar las amarras que me atan al otro para poder pasar a caminar juntos eligiendo entre los dos el rumbo.

Dejar ir lo que más amamos nunca nos dejará vacíos, al contrario, recuperaremos todo aquello que creímos perder en una forma más genuina y hermosa, porque todo regresará preñado de libertad.