La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

martes, 18 de agosto de 2015

Primer Postgrado Experto Universitario en Educación de la Interioridad


Desde este blog deseo compartir con todos y todas los/las que lo leéis una noticia para mí muy emocionante: el próximo curso el Centro Universitario La Salle ofertará entre sus postgrados el de Experto Universitario en Educación de la Interioridad para Centros Educativos. Quizá me equivoque, pero creo que a nivel mundial, es el primero y único con este título y contenidos (si me equivoco corregidme, por favor).

Como todas las cosas bonitas de la vida, la concreción de este Postgrado ha llegado en el momento oportuno, en un Kairós personal y educativo a mi modo de entender.

Un kairós personal porque tras quince años dedicada íntegramente a la investigación y práctica de todo cuanto tiene que ver con la Educación de la Interioridad (EI) sentía dentro la necesidad de "dar a luz" otro momento que se había ido gestando en los últimos seis años. El crecimiento exponencial de los cursos que he impartido para educadores/as ha significado una atalaya privilegiada desde la que otear y tocar de cerca el avance de una nueva mentalidad educativa que se está gestando lenta pero imparablemente en España y no sólo aquí, sino en todo el mundo. El contacto directo con muchos/as educadores y educadoras en búsqueda, inquietos/as, deseosos/as de otra forma de educar, me ha ido llevando a profundizar en lo que entendemos por "educación" y ha hecho nacer en mí nuevos interrogantes y, a la vez, renovadas certezas, Junto a ello, en estos últimos años he sentido con fuerza que lo que podía ofrecer desde cursos de ocho días o de dos semanas es algo diminuto en comparación con lo que este camino de renovación pedagógica y personal exige de nosotros/as. Por ello, el día en el que Carlos Esteban Garcés, ahora Director del Postgrado, contactó conmigo para  "compartir un sueño", fue un día de esos que quedarán para siempre grabados en la memoria de mi corazón. Carlos, con su sonrisa, su cercanía, buen humor  y grandísima profesionalidad ha hecho posible que algo que en mí era un deseo de hace mucho, tenga por fin "ojos y cara" y, esperemos que tenga también el nombre y apellido de los/as educadores/as que quieran y puedan embarcarse en esta aventura de una formación más global, más profunda e interdisciplinar.

Un kairós educativo porque. como ya he mencionado, la vuelta atrás en Educación es ya imposible. A nivel mundial se están dando pasos hacia un nuevo modelo educativo que desea integrar lo que siempre ha sido lo más genuino de la Educación y del/la buen/a educador/a: Educar para la vida y desde la vida atendiendo a la totalidad de la persona con lo más novedoso y actual. Hoy, con las aportaciones inestimables de la neurología, la psicología transpersonal y la espiritualidad post-religional, sabemos que ya no podemos seguir transitando veredas educativas que no conducen sino a mermar en el niño y el joven la pasión por el aprendizaje (y no sólo el aprendizaje cognitivo sino el emocional, el espiritual...) y a generar frustración en los educadores/as así como en ocasiones, un desapego de la familia en todo cuanto tiene que ver con la atención a esa educación integral de sus hijos e hijas.

Pero además, este primer Postgrado de Educación de la Interioridad, ha posibilitado reunir a educadores y educadoras de diferentes lugares de España, de distintos colegios que ya llevan tiempo impartiendo la EI en sus centros así como poder gozar de la presencia de personas que hablarán de lo que viven porque su propia vida se construye en torno a esa "atención a lo interior". Desde aquí quiero agradecer de todo corazón la disponibilidad maravillosa que cada uno de ellos y ellas ha manifestado al hacerles llegar la petición de colaboración. Provoca una alegría inmensa escuchar voces alegres al otro lado del teléfono y recibir correos animosos cuando lo que le propones al otro/a es más trabajo del que ya tiene y, en algunos casos, decir sí a intervenir en el Postgrado ha supuesto para esa persona cambiar algunas fechas en agendas que ya son de por sí  muy complicadas. También he de agradecer la generosidad de los directores y directoras de algunos colegios que "nos ceden" a sus educadores/as en horas lectivas con una gran conciencia de prestar un servicio a la mejora educativa de nuestro país. Para mí todo un ejemplo de vida, os lo aseguro. Desde aquí: GRACIAS.

Sea como sea, este tránsito hacia otros modos de educar y no sólo de educar sino de vivir, es ya imparable y crece el número de personas que desde diferentes ámbitos abren camino con dedicación y sabiduría. Iniciativas como las de este Postgrado a mi modo de ver lo demuestran. Comparto con vosotros/as, lectores de este pequeño blog, mi alegría y mi satisfacción. Quien sabe si en Madrid podré conocer a algunos/as de los que lo leéis. 

Para quien quiera informarse sobre todo lo referente al Postgrado he añadido en el blog una pestaña sobre el tema, entrad en ella y ahí os espera un link específico. Espero que sea de vuestro interés y que lo deis a conocer. Gracias.

lunes, 3 de agosto de 2015

"No-violencia es amar a quienes nos odian"

Por diferentes razones siento hoy el impulso de recordar lo que el "padre" de la no-violencia, Gandhi, dice sobre la misma en su libro "Antiguas como las montañas":

"Si amamos a quienes nos aman, esto no es no-violencia. No-violencia es amar a quienes nos odian. Sé cuán difícil es seguir esta sublime ley del amor. Pero ¿no son siempre difíciles todas las cosas grandes y buenas? El amor al enemigo es la más difícil de todas. Pero con la gracia de Dios también esta cosa dificilísima llega a ser fácil, si lo queremos. (...) La regla de oro es ser amigos del mundo y considerar como una sola familia a toda la familia humana. Quien distingue entre los fieles de su propia religión y los de otra, maleduca a los miembros de la suya y abre el camino al rechazo y a la irreligión" (págs. 120.164)


En el Evangelio de Mateo (5, 43-48) encontramos esta referencia clave en el cristianismo sobre el amor a los enemigos:


"Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos? Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles? Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial."

Como reflexión copio este comentario de Marià Corbí en su libro "Cantos de eternidad" que es una versión comentada del Masnavi de Rumi:

Cuando hacemos de nuestra imagen del Absoluto un ídolo,entramos en conflicto y guerra con los ídolos construidos por otros. Esa es la guerra de religiones. La guerra de religiones es guerra de ídolos colectivos.Quienes no toleran que sus egos construyan  ídolos, no van a esa guerra. Quienes van a esa guerra no conocen “al que es”, porque lo han sustituido por un ídolo. Y hay guerra no sólo cuando se derrama sangre, también la hay cuando se ignora y cuando se menosprecia. Aunque hay guerras de muchas clases, los ídolos, al fín, siempre terminan por reclamar sangre.
La única prueba de la existencia de “Eso otro”, que no es “otro”de nada, al que la tradición ha llamado Dios, es únicamente su calor y su luz. Un calor y una luz que es como un fuego ausente, pero que transforma cada átomo de lo que existe en espíritu, en aliento de vida.Ese espíritu muta la realidad de manera que lo que parecía no existir, existe esplendoroso y sutil; y lo que parecía existir sólidamente, muestra su inexistencia. No hay más prueba de Dios que ésa. No es una prueba de argumentación, sino de verificación.

jueves, 30 de julio de 2015

Espiritualidad transconfesional: Willigis Jáger

Transcribo esta pequeña entrevista a Willigis Jäger publicada el año 2009 en "Cristianos siglo XXI". La rescato porque me parece clara y nos lleva "más allá" con una seria interpelación. A ver cómo os resuena.



WILLIGIS JÄGER

TEÓLOGO BENEDICTINO Y MAESTRO ZEN




- ¿A qué monasterio benedictino pertenece usted?

- Vivo fuera del monasterio porque estoy exclaustrado. Benedicto XVI, cuando aún no era Papa, sino en su anterior puesto en la Congregación para la Doctrina de la Fe,(nombre que sustituye al de la antigua Inquisición), bajo el nombre de Ratzinger, me prohibió hablar en público.

- ¿Por qué?

- Pensó que yo ya no interpretaba correctamente el catolicismo.

- ¿Se defendió usted?

- Le escribí una carta diciéndole que no iba a hacerle caso por motivo de conciencia y por motivos pastorales.

- ¿Por qué un benedictino acude a la espiritualidad oriental?

- En la Iglesia católica no se enseñó la oración contemplativa y aún hoy día sigue habiendo dificultades con esa enseñanza.

- ¿Conoció al jesuita Anthony de Mello, también amonestado por la Santa Sede?

- Parecido problema al mío.

- Le acusaron de panteísta.

- A mí me acusan de monista, pero lo que yo enseño no tiene nada que ver con ello.

- ¿Es compatible la espiritualidad oriental con el credo católico?

- Existe una espiritualidad transconfesional y a ésa me dedico. Pero eso no significa que yo tenga que dejar la confesión católica.

- El teólogo Rahner decía que el siglo XXI, o es místico, o no será nada.

- Yo también creo eso, porque, o bien hacemos experiencias en el espacio transpersonal, o no vamos a poder sobrevivir como especie humana.

- ¿Qué significa experiencia transpersonal?

- Nuestra personalidad es un logro de la evolución, pero al mismo tiempo significa una limitación. Nuestra conciencia tiene que ampliarse. Nos hemos desarrollado desde una conciencia prehomínida y de allí evolucionamos hacia una conciencia mágica, luego mítica, luego mental racional, pero no podemos quedarnos ahí.

- ¿Qué es ese ahí?

- Provenimos de un paraíso en el que alguna vez nos sentimos en una unidad simbiótica con la naturaleza, y lo que llamamos pecado original no es otra cosa que el haber desarrollado la conciencia individual fuera de esa simbiosis. Pero, apenas salimos de ella y pudimos decir tú y yo, empezó a matar Caín a Abel. Desde entonces nuestra especie no ha hecho otra cosa que matarse mutuamente y eso se ha agravado muchísimo. Hemos llegado a un punto donde no sabemos cómo va a seguir esto. En el siglo pasado se mataron mutuamente cien millones de personas y ninguna moral surtió efecto.

- ¿Por qué?

- Esas frases de «debes hacer», o «tienes que», no han hecho adelantar a nuestra especie humana para nada. Los grandes profesores y sacerdotes del mundo fueron un fracaso en este sentido. No estoy en contra de los profesores o de los sacerdotes, pero sus enseñanzas no han ayudado a los hombres.

- ¿Alternativas?

- Tenemos en nuestro interior posibilidades para comprender la realidad de un modo que no puede abordarse con la razón. Nuestra conciencia personal supone un gran logro de la evolución, pero al mismo tiempo supone una limitación. Caer en la cuenta de esa limitación es esencial para nuestra especie.

- ¿Cuál es esa limitación?

- Creemos que la conciencia del «yo» supone la única posibilidad de comprender. Pero eso es igual de tonto que cuando creíamos en el pasado que la Tierra era el centro del universo. Con esa concepción nos hemos orientado hacia un gran egocentrismo, que es la fuente de todos los males que conocemos en el mundo. El egocentrismo nos ha llevado al borde de la desaparición.

- ¿Cómo superarlo?

- Para salir de esa limitación hay que entrar en el nivel de la unidad. Entonces vemos que somos uno con todo y que sólo existe uno. Una red de pescador consiste en muchas mallas y una malla sola no tiene sentido. Cada uno tiene sentido en la totalidad.

- Pero algunas religiones ya predican el amor al prójimo.

- Las religiones predican el amor y dicen «debes amar a tu prójimo igual que a ti mismo», pero no nos han ayudado las religiones para dar ni un paso hacia adelante. Decimos «mi religión», «mi confesión»... Y los que no estaban de acuerdo fueron quemados. Eso sigue igual en el presente: sunnitas y chiitas, judíos y musulmanes, fundamentalistas en la Iglesia católica. Todos dicen «yo, yo, yo...». Todos los problemas del mundo resultan de ese egocentrismo.

- ¿Nada han contribuido las religiones?

- Sólo cambiaremos si entramos en un nivel nuevo de conciencia, en el espacio transpersonal. Superar las limitaciones del yo es algo que la mística de Oriente y de Occidente siempre han sabido hacer, pero se puede hacer en las religiones y también fuera de las religiones. La mayoría de las personas buscan fuera de sus religiones.

- Las religiones también han evolucionado.

- Las reformas en las religiones han sido como cambiar los muebles de un mismo piso. Lo hemos hecho muchas veces y no ha servido de nada. Lo que tenemos que hacer es subir un piso más arriba en la experiencia de lo religioso.

- ¿Qué hay en ese piso?

- Un nuevo nivel de la conciencia. Se trata de ser más plenamente humano. Hay que preguntarse qué sentido tienen esos pocos decenios de mi vida en un universo de miles de millones de años. Ese sentido es que debo ser plenamente ser humano, y ahora lo voy a decir en la manera cristiana: Dios quiere ser persona en mí, tal como soy en este momento, con esta figura que tengo. Es el único motivo por el que existimos. Por eso bailo esa danza de la vida, pero no soy yo el que está bailando, sino que estoy bailado. Dios se baila a sí mismo en mí. El maestro Eckart dice que Dios se saborea a sí mismo en las cosas. Ése es el motivo de mi existencia.

- ¿Y lo transpersonal?

- Yo tengo una importancia sin igual. Por eso dice Eckart que si no estuviera yo, Dios no sería. Por eso tengo un significado único con mi vida, con esos pocos decenios en medio del universo. Mi ser verdadero no es la conciencia del yo, sino algo que no nace y no muere. Lo que soy en lo más intimo es algo que seguirá cuando mi cuerpo físico haya muerto. Y no soy el único que está bailando, sino que bailan conmigo muchas personas, que tienen la misma importancia que yo. Cuando experimento esto, mis actuaciones serán diferentes.

- ¿Cómo se hace uno místico?

- La mística es una forma de oración, un camino de oración. Existen diferentes formas de oración y la mística es uno de esos caminos. Y muchos cristianos llegan a una frontera con su oración verbal dirigida hacia un Dios personal y entonces entran en una nueva forma de oración, y esa oración es una nueva experiencia de lo que llamamos Dios.

- Esa oración, ¿es la contemplación?

- Eso es lo que la tradición llama oración contemplativa, y lo conocemos de Santa Teresa de Jesús, de San Juan de la Cruz, de Francisco de Osuna... Hay un camino donde se enseña esa religión mística. Todas las religiones conocen dos formas de oración, una esotérica y otra exotérica. Las religiones, como el budismo, cristianismo, judaísmo, hinduismo e islamismo, tiene sus sagradas escrituras, sus dogmas, ritos, liturgias y esa forma de religiosidad se reza de forma exotérica. «Exoteros», en griego, quiere decir «desde fuera», y el rezo verbal o meditar sobre un texto serían la oración exotérica. En esa forma lo que hago es activar mis potencias psíquicas, como intuiciones, pensamiento...

- ¿Y la oración esotérica?

- Todas las religiones también tienen una forma esotérica de oración. El budismo ha desarrollado las formas del zen y del Vipassana; el hinduismo ha desarrollado las diferentes formas del yoga; en el islamismo conocemos el sufismo, y en el cristianismo tenemos la mística, que también es la contemplación. «Esoteros» significa «desde dentro» y en la forma de oración esotérica hago lo contrario: voy sosegando toda actividad mental, intento sosegar las potencias psíquicas, como memoria, voluntad y entendimiento, para que pueda irrumpir lo que está detrás de ello.

- ¿Por qué se perdió en el catolicismo la contemplación?

- La Iglesia católica dice que esa forma de oración contemplativa es una oración privada y no le gusta. Quiere que todos tengan la misma práctica que la Iglesia ha fijado. Todas la religiones teístas, como el Cristianismo, el Islam y el Judaísmo, tienen problemas con lo que es la mística.

- ¿Miedo a que la persona entre en contacto directo con Dios?

- La institución de la Iglesia teme perder el control.


J. Morán

miércoles, 22 de julio de 2015

Regresar para progresar: Tocar la orla de tu manto

martes, 28 de diciembre de 2010

Tocar la orla de tu manto...

Intento escuchar...

Como la mujer hemorroísa
me fuerzo a mí misma a ir más allá,
a atravesar la multitud que me impide encontrarme con  mi Dios,
con aquel que es mi Paz, mi fuente de Energía... La Verdad.

Esa multitud que son mis voces,
los gritos, murmullos y cansinas repeticiones de mi mente,
la gran tramposa, la pantalla en la que se proyectan las sombras de mi ego.

Yo lo intento...
me adentro en la multitud e intento traspasarla,
a veces a codazos
otras suavemente,
atravieso la multitud de mis pensamientos,
de los cantos de sirena de mi yo,
y sigo, continúo remando rumbo a Itaca,
continúo caminando hacia Canaán,
no ceso de anhelar y tener nostalgia de Sión,
esa Tierra Prometida que sé existe en mi interior.

Atravieso la multitud,
sé que puedo llegar,
sé que podré llegar a tocar siquiera,
con la punta de mi pobre corazón,
la orla de su manto
y sé, sí, lo sé porque ya lo viví,
que entonces todo quedará sanado,
que la vida que se me escapa del cuerpo
quedará recogida en un abrazo de Amor eterno.

Por eso, hoy más ciega y más seca
intento escuchar,
atravesar...ir más allá de mí
para escucharle a ÉL.

Y sé, que no soy yo quien voy,
es Él quien viene a mí
y yo... yo que creía adentrarme
soy, al crecer el deseo, adentrada.

miércoles, 8 de julio de 2015

Regresar para progresar: la practicidad de ser espiritual

domingo, 12 de diciembre de 2010

La practicidad de ser espiritual

¿Sabemos a qué nos referimos cuando catalogamos a alguien de "espiritual"? Hace poco conversaba con una persona y me di cuenta de que esa persona diferenciaba claramente entre la espiritualidad y las cosas de cada día, de tal manera que aparecían casi como incompatibles: o se es espiritual o se es práctico. En ese momento no le di importancia, pero desde ayer me ronda por la cabeza cuál es el significado que le damos a lo espiritual y qué es lo que nos hace separarlo de la vida que llamamos "normal".

Desde mi experiencia, si lo espiritual o la espiritualidad no nace y se dirige hacia la vida, no es tal espiritualidad. Creo que lo espiritual es la esencia del hombre y de la mujer y, por lo tanto, trabajar nuestra espiritualidad es trabajar lo más genuino de cada uno y de cada una. 

Teilhard de Chardin tiene una expresión que me parece fabulosa y cierta: "No somos seres humanos que hacen una experiencia espiritual somos seres espirituales que hacen una experiencia humana". Ciertamente, si contraponemos lo espiritual a lo material y si seguimos dividiendo la realidad en sagrada y profana, entonces es normal que por espiritualidad entendamos lo meramente religioso-cultual y por espiritual entendamos una persona que se desentiende de las cosas materiales o que no las prioriza. A mi modo de ver nada más alejado de la realidad. En el contexto judeo-cristiano, la raíz de la revelación es la de un Dios que se manifiesta en la vida y para la vida. Los profetas en el AT clamarán una y otra vez contra una religión alejada de la vida, contra el culto que no nace de un corazón que ama a Dios y a los hermanos. El profeta del AT clama con toda fuerza contra la injusticia de los poderosos. Os invito a leer a Jeremías, os parecerá que un discurso así debería resonar en los foros internacionales actuales. 

Y si vamos al NT en Jesús de Nazaret no encontraremos a un asceta del desierto, sino a un hombre que habla y vive en la ciudad, en los pueblos, que se mezcla con las gentes, que denuncia la hipocresía de los que se creen "santos y puros" por cumplir determinados ritos. Baste repasar el Padre Nuestro, la oración cristiana por excelencia, poco se habla en ella de las cosas celestiales y mucho de las terrenales: el pan de cada día, el perdón de las ofensas, no caer en la tentación, ser librados del mal... y, en Mateo 26, el juicio final en función del amor al prójimo: "¿Cuándo te vimos desnudo y te vestimos, cuándo en la cárcel y te visitamos (...) Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, conmigo lo hicisteis".

El Dios que se nos revela en Jesús es un Dios humano, persona. El Dios cristiano es el Dios de la vida, que vivifica al ser humano en este mundo y para las cosas de este mundo: "Sed astutos como serpientes y sencillos como palomas" dirá Jesús y "dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios". Todo ello no habla de separación sino de profundidad, de saber discernir, de mirar la vida con la mirada que permite que ésta desvele su auténtico origen y destino, ambos hondos y profundos, ambos inmensos, alejados de lo superficial.

Lo que nos aporta la espiritualidad auténtica (no el espiritualismo) es la apertura de todos nuestros sentidos internos para captar la realidad, toda realidad, en su original belleza y hondura. Por ello, todo hombre y toda mujer espiritual, serán seres amistosos, abiertos, dialogantes, positivos. 

Nadie más práctico que la persona espiritual, nada más práctico que la espiritualidad. Ser espiritual es ser inteligente, no comulgar con ruedas de molino de ninguna clase: ni civiles ni religiosas. Ser espiritual es comprender fascinado y sorprendido la sacralidad de todo y de todos y, por lo tanto, vivir amorosamente y, quien vive amorosamente es justo y es paciente y es servicial y es verdadero...

Me confirmo en lo dicho: nada más práctico que ser espiritual.

miércoles, 17 de junio de 2015

Buscando "soñadores"

El cine infantil se va haciendo eco de la sensibilidad de cada época. En "Dumbo" (1941) Walt Disney presenta a un elefantito en un circo como algo normal, el mensaje giraba en torno al respeto al diferente, podemos reírnos de él, pero, cuidado, puede esconder sorpresas. Llegará después "Bambi" (1942) donde los cazadores malvados matan a la madre del cervatillo, una película que quiere rescatar a los animales de la cautividad humana que asesina y quema. Llegó más tarde "El Rey león" (1994) en esta película la clave está en "el ciclo de la vida", en la sabiduría que la propia naturaleza posee. Dando un salto nos encontramos con "Kung Fu Panda"(2008) de la factoría Dreamworks en donde la meditación aparece como camino para encontrar la fuerza interior que permite al protagonista vencer al mal. Un año después (2009), niños y adultos nos quedamos con la boca abierta viendo "Avatar" de James Cameron, en ella, la tecnología y la espiritualidad se dan la mano. La tecnología en sí no es "mala", parece decirnos Cameron, pero puede hacer olvidar a los seres vivos su profunda y total interconexión con todo lo que existe. De fondo, en Avatar, encontramos una propuesta que podríamos calificar de "mística": la unión con el todo. 

Fuera del ámbito de las películas infantiles, en 2013 "Elysium" de Neill Blomkamp sorprende con un final, tras innumerables escenas de golpes de todo tipo, en el que queda claro que para que la humanidad perviva tan sólo hace falta algo tan sencillo y tan difícil para la mayoría de nosotros/as como la generosidad y la empatía, cuando es así, hay para todos y no sólo para unos pocos.  El año pasado "Interestellar" nos propuso la fuerza del amor como camino para que el ser humano encuentre su verdadero hogar.

Todo este recorrido me lleva a pensar que realmente los humanos vamos evolucionando. Poco a poco la comprensión del medio natural como un ámbito para depredar sin medir las consecuencias, la mente científica como única verdad, el menosprecio de lo espiritual, va dejando paso en más y más personas al respeto por el medio natural que origina propuestas  ecologistas de mayor calado y que implican más nuestra vida cotidiana, el diálogo entre la ciencia y la fe va encontrando mas eco entre los científicos, las religiones facilitan más y más los espacios de encuentro no sólo inter-teligioso sino ya incluso "trans-religioso", espacios de reflexión y vida donde lo "no-dual" emerge como paradigma deseable y necesario si queremos de veras mejorar la vida en este mundo. 

Precisamente, en la misma semana en la que el Papa Francisco prepara la presentación sobre ecología "Laudato Sii" y en plena preparación de la cumbre sobre el cambio climático que se celebrará en París el mes de diciembre de este año, ayer vi en el cine una de esas películas que "dicen algo": TOMORROWLAND, la tierra del mañana, de Walt Disney.

Ahora la propuesta ya no es que hace falta salvar el mundo, ni que si queremos "hay para todos", ni siquiera el amor como camino, ahora el subrayado está en la NECESIDAD DE SOÑADORES/AS.y eso me ha hecho recordar algo que ayer colgué en el muro de Facebook, se trataba de una entrevista en la contra de la Vanguardia a AUGUSTO CURY, el psiquiatra brasileño autor del best-seller "El vendedor de sueños". Y como me parece que la película que vi ayer es una preciosa llamada a soñar con un mundo mejor poniendo nuestros a dones a trabajar para hacer verdad ese sueño, sin conformarnos con los mensajes de los "profetas de calamidades" y sin dejarnos abrumar por la cantidad ingente de noticias que saturan nuestro cerebro incapacitándolo para la respuesta, a continuación os ofrezco esa entrevista y os invito también a que veáis la película que, en otro orden de cosas, tiene unos efectos especiales divertidísimos y una banda sonora preciosa, además de contar con George Clooney como protagonista.



Augusto Cury: "Nuestra sociedad se ha convertido en un gran manicomio global"


El psiquiatra brasileño vende sueños para curar un mundo enfermo y con tendencia depresiva| 

 

04/01/2011 


Raquel Quelart

"El vendedor de sueños" no es sólo el título de su última novela, sino también el apodo con el que 

Augusto Cury ha sido bautizado en Brasil. El psiquiatra y psicoterapeuta ha cautivado los corazones de miles 

de personas que han visto en su modo de ver el mundo una puerta a la esperanza. Un mensaje que se basa en 

la necesidad de vivir los sueños y no conformarse con una vida cómoda, luchar desde el raciocinio 

contra una sociedad donde lo normal es estar ansioso y estresado, y lo anormal es ser saludable, 

tranquilo y sereno.



Durante más de veinte años, Cury ha ido desarrollando la teoría de la Psicología Multifocal, que estudia las

 funciones de la memoria, la información del yo y la construcción del pensamiento. Actualmente, está 

considerado el autor más leído en Brasil, con más de doce millones de ejemplares vendidos de sus obras. Se

 le conoce también como fundador y director de la Academia de la Inteligencia en el interior rural de Sâo Paulo,

 un centro académico sobre “psicología preventiva” para maestros y profesionales de la salud mental.
 
- ¿Cuál es su mayor sueño?  
- Formar una red de personas que piensen como una especie y no como un grupo político, religioso o social, gente que tenga amor a la vida, la humanidad y la naturaleza. 


- ¿Qué vende?
- Soy un vendedor de ideas. Trato de vender coraje para los inseguros, osadía para los fóbicos, alegría para los que han perdido la fascinación por vivir, sensatez para los incautos, críticas para los pensadores.

 
- ¿Cómo? 
- Estimulando a las personas para que desarrollen las funciones más complejas de la inteligencia como pensar antes de reaccionar, trabajar la construcción personal, proteger la emoción y saber manejar los pensamientos.

 
- ¿Las personas reflexionamos poco sobre nuestros actos? 
- Sí, estamos viviendo en una gran paradoja: nunca habíamos tenido tanto acceso a la información – a través de la escuela, Internet y los ordenadores-, pero tampoco hasta ahora habíamos tenido una gran masa de gente repitiendo las mismas ideas.

 
- ¿Qué sucede?
- Tenemos dificultad para producir pensadores humanistas, comprometidos con la sociedad, que piensen en las consecuencias de estos comportamientos y tengan una visión de futuro más profunda. Un ejemplo es el Síndrome del Pensamiento Acelerado (SPA).

 
- ¿En qué se basa?
- En el pasado el número de información se duplicaba cada doscientos o trescientos años. Actualmente, se duplica cada cinco años. El exceso de información es registrado en la memoria provocando un fenómeno inconsciente que se llama alto flujo, es decir, el cerebro lee la memoria a una velocidad jamás vista.  En consecuencia, en la actualidad, un niño de siete años de edad almacena más información y piensa a una velocidad mayor que un emperador romano cuando dominaba el mundo. 


- ¿Cuál es la consecuencia?
- El exceso de construcción de pensamientos en el corte cerebral provoca una pérdida de energía. Esto suele generar síntomas como la fatiga por la mañana, dolores de cabeza y musculares, irritabilidad, intolerancia, déficit de concentración. Por otra parte, la velocidad del pensamiento hace que los jóvenes busquen nuevos estímulos  para aliviar la ansiedad.

 
- ¿Y qué papel juega la escuela en todo este fenómeno?
-  La educación clásica no produce los estímulos que los jóvenes encuentran en la televisión, las videoconsolas o Internet. Por eso, está habiendo un aumento de la violencia, una contracción del placer de aprender, el arte de observación y la formación de pensadores. Es muy grave porque ellos serán los futuros líderes de un mundo con muchos problemas.


- ¿Qué son los sueños?
- Los sueños son diferentes de los deseos  - intenciones superficiales. Son proyectos de vida que controlan nuestras emociones, que deben de acompañarse con disciplina y garra porque, sino,  producen personas frustradas.


- Ser multimillonario, ¿es un sueño?
- Si el dinero no se utiliza para transformarnos en dioses que están por encima del resto de seres humanos, sino para contribuir a la sociedad, ser multimillonario es un sueño. Sin embargo, el dinero puede empobrecer. En este sentido, tuve oportunidad de tratar con millonarios, y he visto a muchos miserables habitando en castillos.

 
- Ya dicen que el dinero no da la felicidad. 
- En una sociedad capitalista ganar dinero y tener una seguridad material es muy importante, pero también lo  es aprender a proteger la emoción y contemplar lo bello. Una persona puede ser una celebridad, pero no va a ser feliz sin disfrutar de las pequeñas cosas de la vida. 


- ¿Qué es la belleza?
- Aprender a extraer mucho de poco; hacer de las pequeñas cosas un sol para nuestra existencia: un beso, una abrazo, un sueño, una aspiración, la anatomía de una flor…


- ¿Qué nos impide contemplarla?
- El empobrecimiento psíquico de nuestra sociedad moderna, que se ha convertido en un gran manicomio global. Pensábamos tener la generación más saludable de toda la historia porque nunca hasta ahora habíamos tenido una industria tan importante, pero jamás ha habido en el mundo tantas personas tristes.  

 
- Desolador. 
- Un 20% de la población mundial desarrollará una dolencia depresiva en los próximos años, y la mitad padecerán trastornos psicológicos, como el síndrome de pánico, ansiedad, anorexia, bulimia o dolencias psicosomáticas. 


- ¿A qué se debe tanta enfermedad?
- El problema de nuestro sistema social es que nos estimula a vivir una vida exteriorizada, volcada para el mundo de fuera y no para los valores de dentro; no nos enseñan a desarrollar las funciones más importantes de la inteligencia, a proteger la emoción. Hay que saber dar sin esperar nada a cambio, entender que detrás de una persona que nos hiere hay una persona herida. Tampoco hay que exigir lo que no nos pueden dar. 


- ¿Por qué es fundamental pensar como especie?
- Los problemas que tendremos en las próximas décadas serán muy graves. El desarrollo de países emergentes como India, China, Brasil o Rusia hará aumentar la  necesidad de más recursos naturales. Esto provocará que los alimentos y la energía se encarezcan mucho. Los conflictos entre las naciones, el proteccionismo, la guerra del cambio, crecerán. Necesitaríamos tres planetas para que toda la humanidad viviera como la clase media actual.

 
- ¿Qué implica pensar cómo una especie? 
- Vivir los ideales de la revolución francesa: fraternidad, libertad e igualdad; entender que detrás de los judíos o de los musulmanes no sólo hay una cultura o un modo de vida, sino también seres humanos que tienen las mismas  necesidades, temores, angustias, ansiedades, que las nuestras. 


- Aumenta la violencia entre los jóvenes, ¿qué les ocurre? 
- La sociedad moderna alteró la caja prieta del funcionamiento de la mente. El pensamiento acelerado hace que los jóvenes no sepan interiorizar ni pensar en las consecuencias de sus comportamientos. Por el contrario, buscan placer inmediato, la necesidad urgente de saciar una emoción, lo que sumado a la desesperanza causada por la crisis económica ha hecho aumentar los índices de violencia, favoreciendo la incapacidad de razonar antes que actuar, de ponerse en la piel de los demás.

 
- ¿Quién debería cambiar esta tendencia los padres o la escuela?
- Los padres deberían aprender a ser brillantes con sus hijos, y la escuela debería formar a pensadores. Los dos tienen que ir unidos en este propósito. Los buenos padres compran regalos para sus hijos, pero los padres brillantes les hacen partícipes de su historia, les hablan de sus lágrimas y fracasos para que aprendan a llorar.  De esta manera usarán los fracasos para conquistar sus sueños.

  
- ¿Qué papel juega la traición en esta sociedad moderna?
- Traicionamos a la ciencia con nuestras verdades absolutas; a nuestros alumnos, con nuestra incapacidad para escucharlos; a la naturaleza, con nuestro desarrollo; a la humanidad, cuando levantamos la bandera de que somos judíos, palestinos, americanos, europeos… Todos somos traidores que necesitamos desesperadamente comprar sueños.






lunes, 15 de junio de 2015

Juego de tronos

Estos últimos días por diversas circunstancias he experimentado la tensión entre mi yo existencial y mi Ser esencial, dicho de otra manera, la tensión entre el egoísmo, miedo, deseo de control y más aspectos que perviven en la parte más inmadura de mi pequeño yo y la llamada a la generosidad, confianza, libertad que perviven en el fondo de mí, en lo más genuino de mí, en el centro y fondo de mi persona.

Esa tensión es normal en el proceso consciente de crecimiento de la Persona. Efectivamente, quien ha descubierto por experiencia la llamada del SER en su vida, quien ha escuchado otra voz diferente a todas las voces y ha secundado esta llamada, siente esa tensión entre los esquemas creados para responder a los requerimientos del mundo y eso "otro" que está más allá y que funciona desde otro paradigma.

Me ha resultado curioso esta semana, pero también muchas veces a lo largo de mi vida, comprobar como cuando nos movemos en el terreno de las relaciones familiares, esa tensión entre el pequeño yo y la Esencia, se manifiesta incluso cruenta, como una tempestad de emociones encontradas y opuestas.



Y hoy he pensado que a todo ello le podría poner el título de la famosa serie "Juego de tronos". Sí, porque en el principio y en el horizonte del pequeño yo está el de ser el centro del mundo, reinar, ser alguien, mandar, controlar, organizar y asegurar un reino estable que nada ni nadie desbarate. Ahí, en ese "juego de tronos" de nuestros egos, cada uno busca una estrategia, representa un papel: hay quien va de eterna víctima y no cesa de recordar una y mil veces el daño que otros le han hecho; hay quien se viste de sempiterno salvador y carga con las mochilas de los demás aún a costa de su salud emocional; hay quien adopta el papel de bufón buscando el reconocimiento divirtiéndose y divirtiendo; hay quien decide siempre huir en busca de otras tierras donde reinar, y también hay eternas princesas que descansan la responsabilidad de su propia vida en los brazos de su príncipe azul; en fin, hay infinitos papeles a representar en el baile de máscaras del ego deseoso de reinar. Incluso, dependiendo de las circunstancias, el ego decide cambiar de máscara y, por conveniencia, puede decidir pasar de golpe de ser víctima a actuar como verdugo haciendo pagar a todo el mundo los "daños y perjuicios" de su vida.

Esta lucha es agotadora, agota a uno mismo, agota a los demás, deja sin aire limpio las atmósferas vitales de todos y, por ello, un ambiente aparentemente festivo (cumpleaños, bautizo, boda, comida familiar...) puede estar lleno de tensiones de fondo nacidas de los egos de cada uno de los/as asistentes. En ese contexto, quien ha despertado, no puede "no ver", al contrario, lo ve todo, lo percibe todo. A veces esa persona ve y sabe que todo eso "no va con ella" y puede tomar distancia, una distancia que no es frialdad, sino que capacita para sentir pena por lo perdidos que estamos, una distancia que permite comprender cordialmente y sin juicios lo ciegos y torpes que somos cuando vivimos tan sólo desde el pequeño ego. Pero, a veces, esta persona también puede sentirse sobrepasada, puede sentir con asombro que por un momento su pequeño ego también gana la batalla y que gustosamente se dejaría llevar por la deriva de la queja, de la autodefensa, del cabreo, de la pataleta o del juicio y la crítica facilones. Pero quien ha despertado, quien ha escuchado esa "otra voz" en su interior ya no puede dar marcha atrás y es por ello que en momentos así, la tensión nacida de un estado aún de imperfección, de un ser en devenir, resulta totalmente agotadora y la persona se percibe dividida, como si dos personajes pujaran por ser el protagonista de la escena, pero con una diferencia: la persona que ha despertado sabe que el ego debe morir, ése sí es un personaje porque sabe que la Fuente definitiva del Sentido y la Felicidad está en la Esencia, por ello el deseo de quejarse, de defenderse, debe claudicar en pro de otro tipo de posicionamiento que no es tan sólo moral, sino mucho más porque es una manera de vivir que pertenece a lo que verdaderamente somos. No "obedecer" la Voz del Ser esencial sólo comporta sufrimiento profundo y desequilibrio en todos los órdenes de la persona, incluso en el nivel físico.

Creo que el "juego de tronos" familiar que a todos nos marca en los primeros años de nuestro camino en este mundo, lo vamos luego reproduciendo por doquier: en el trabajo, en la cuadrilla, en la pareja, con los hijos... en un bucle por el deseo de ocupar el trono que sólo detiene su giro cuando despertamos al Ser esencial. Ese "despertar" nos abre a nuevos horizontes, nos descubre que el paisaje de la Vida es infinitamente más amplio y abierto que lo que nuestro ego nos permite captar. De pronto ya no precisamos representar ningún papel, ni mendigar ningún cariño  ni reconocimiento; las luchas de poder de antaño nos descubren su carga de estupidez y sinsentido. Los múltiples miedos hijos del miedo pierden consistencia y somos capaces de atravesarlos uno a uno. La sensación de valía personal ya no pivota exclusivamente en los que los demás digan u opinen de mí sino que percibimos dentro de nosotros/as una certeza de que somos seres bellos y valiosos, seres amados desde una fuente de Amor eterna que no nos juzga ni nos exige nada, por ello crece la confianza en la Vida y se camina más sereno y tranquilo, gozando del paisaje de cada momento.


Todo lo anterior, va siendo, se va dando. Hay momentos más plenos, otros menos mientras somos ese Ser en devenir. Llegará ese día de Plenitud Eterna, mientras, vamos hacia ello en la medida en que colaboramos con esa llamada interior de nuestra Esencia. Todo lo demás, es un puro "Juego de Tronos" y su único desenlace positivo es que la llamarada de un dragón purifique la maraña de subterfugios nacidos del yo. Así que creo que quizá, de todos los personajes de la serie, elijo ser la "madre de dragones" a la espera de que su fuego queme las impurezas de este pequeño ego tan agotador.



jueves, 11 de junio de 2015

Regresar para progresar: el mensaje inscrito en tu respiración

sábado, 23 de octubre de 2010


El mensaje inscrito en tu respiración.

Inspirar y espirar... los dos momentos irrenunciables de la respiración hasta que cada uno de nosotros, espiremos el último aliento y nos dejemos ir...
Vinimos a este mundo con una gran inspiración que dicen los especialistas, nos hizo sentir que nuestro pulmones eran abrasados al pasar del medio líquido de la placenta al medio aéreo. Nacemos abriéndonos a la vida que llega en forma de oxígeno, nos iremos entregando el último aliento...
Mientras tanto, inspirar y espirar se suceden de forma fluida a veces, entrecortada otras...


Observa tu respiración... Conecta con ella y simplemente sintoniza con ese ir y venir fluido y constante de aire que entra en ti y sale de ti.



Así es la vida... la conjunción del saber acoger y del saber dar. Quien sólo sabe recibir, acumulando, tarde o temprano se queda sin sitio para más o es atrapado por aquello que cree poseer. Quien sólo sabe dar no vive el gozo de acoger, quien sólo sabe dar se vacía torpemente...



En el ritmo de nuestra repiracion resuena un mensaje: acoger y entregar. Cuanto más profundamente inspiro, cuanto más me lleno, más puedo dar, más puedo entregar. cuanto más entrego más espacio para poder acoger. Vacío y plenitud van de la mano...



Repira profundamente... Escucha el mensaje inscrito en tu respiración.